El gobierno encabezado por Delcy Rodríguez informó este jueves 21 de mayo que ha otorgado la autorización formal para que los Estados Unidos lleven a cabo un simulacro de evacuación en la ciudad de Caracas. Esta actividad fue solicitada previamente por la embajada estadounidense, fundamentando la petición en la necesidad de cumplir con los protocolos de seguridad diplomática establecidos para sus misiones en el exterior.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la cancillería chavista, el ejercicio operativo está programado para realizarse el próximo sábado 23 de mayo. El plan de acción detallado en el documento oficial indica que la jornada incluirá sobrevuelos controlados de dos aeronaves sobre el espacio aéreo de la capital venezolana. Además de estos desplazamientos aéreos, el simulacro contempla operaciones específicas de aterrizaje que se ejecutarán directamente dentro de las instalaciones de la embajada de Estados Unidos en Caracas.
La administración chavista ha justificado la aprobación de este ejercicio señalando que el simulacro responde estrictamente a la aplicación de protocolos diseñados para hacer frente a eventuales situaciones médicas o contingencias de carácter catastrófico que pudieran surgir. El objetivo primordial, según la versión oficial, es garantizar la capacidad de respuesta y la seguridad del personal diplomático ante emergencias imprevistas.
Para asegurar la viabilidad y la seguridad de la operación, el gobierno venezolano aseguró que la actividad ha sido coordinada exhaustivamente con las autoridades aeronáuticas venezolanas, así como con otros organismos nacionales competentes. Esta coordinación busca evitar interferencias con el tráfico aéreo regular de la capital y garantizar que los movimientos de las aeronaves estadounidenses se realicen bajo la supervisión y el consentimiento de los entes reguladores del país.
Un punto relevante del despliegue es la participación de instituciones civiles. El comunicado de la cancillería precisó que la Cruz Roja Venezolana formará parte activa del simulacro. La organización humanitaria estará encargada de los componentes vinculados a la evacuación y la atención de emergencias, aportando su experiencia técnica en la gestión de crisis y el soporte médico inmediato durante el desarrollo del ejercicio.
Este anuncio adquiere una relevancia significativa al confirmar el nivel de coordinación operativa que mantienen actualmente el chavismo y la administración de Washington. Esta dinámica de trabajo conjunto se produce en el marco del restablecimiento parcial de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones y la reapertura de la embajada estadounidense en territorio venezolano, procesos que han permitido retomar canales de comunicación técnica y de seguridad.
Más allá de los aspectos logísticos, la autorización de este simulacro resulta particularmente simbólica debido al contexto político que ha prevalecido en los últimos meses. El ejercicio se desarrolla en un periodo marcado por un evidente acercamiento entre la administración de Donald Trump y el régimen liderado por Delcy Rodríguez. Este cambio en la relación bilateral se ha vuelto más notorio tras la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero.
El despliegue del próximo sábado 23 de mayo representa, por tanto, una manifestación tangible de la voluntad de coordinación entre las autoridades venezolanas y el gobierno de Estados Unidos. La ejecución de sobrevuelos y aterrizajes en una embajada extranjera, coordinada con la Cruz Roja y las autoridades aeronáuticas locales, subraya la operatividad de los acuerdos alcanzados tras el giro político ocurrido a principios de año.


