En una intervención coordinada y precisa, personal de la Policía Nacional del Perú, perteneciente a la Comisaría de Tingo María, logró la captura de un ejemplar de puma que se encontraba merodeando zonas residenciales, generando preocupación entre los habitantes de la localidad. El operativo, que requirió la movilización de diversas unidades tácticas y la asesoría de expertos en fauna, se llevó a cabo con el objetivo de salvaguardar la integridad de la población y garantizar el bienestar del animal silvestre.
Los hechos se desencadenaron el pasado 19 de mayo de 2026, cuando pobladores de la comunidad nativa Benajema y residentes de los sectores aledaños del asentamiento humano Brisas del Huallaga emitieron alertas tempranas a las autoridades. Según los reportes recibidos, se había avistado la presencia de un felino de gran tamaño en áreas cercanas a las viviendas y en sectores con abundante vegetación, lo que representaba un riesgo potencial para la integridad física tanto de los moradores como de los transeúntes que circulan habitualmente por dichas zonas.
Ante la gravedad de la situación y el peligro inminente que suponía la presencia de un depredador en un entorno urbano y semiurbano, la Comisaría PNP de Tingo María activó un protocolo de respuesta inmediata. En el despliegue operativo participaron activamente efectivos de la Sección de Emergencia y personal de la Sección de Servicios Especiales, quienes se constituyeron en el lugar para iniciar las labores de búsqueda y ubicación del espécimen.
La complejidad del terreno y la naturaleza esquiva del animal exigieron que la acción policial no se limitara únicamente a la fuerza pública, sino que se integrara un enfoque técnico y científico. Por ello, el personal policial ejecutó acciones de búsqueda y rastreo en estrecha coordinación con especialistas en fauna silvestre. Entre los expertos destacó la participación del biólogo Víctor Alex Pariona Inca, cuya asesoría fue fundamental para determinar los patrones de movimiento del felino y definir la estrategia de captura más adecuada para evitar daños colaterales.
El proceso de rastreo se centró en las inmediaciones de la comunidad nativa Benajema y el asentamiento humano Brisas del Huallaga, donde la vegetación densa facilitaba el ocultamiento del animal. Tras intensas jornadas de búsqueda y siguiendo las huellas y señales detectadas en el entorno, el equipo logró ubicar finalmente al puma. El animal se encontraba refugiado sobre las ramas de unos árboles situados en las cercanías de las viviendas del asentamiento humano Brisas del Huallaga.
Una vez localizado el ejemplar, y siguiendo las recomendaciones técnicas del biólogo y los especialistas en fauna, se procedió a la fase de reducción. Para evitar el uso de fuerza letal o métodos que pudieran herir al animal, el personal especializado utilizó dardos tranquilizantes. Esta técnica permitió reducir e inmovilizar al puma de manera segura, minimizando el estrés del animal y eliminando cualquier riesgo de ataque hacia los efectivos policiales o los civiles que observaban el procedimiento.
Tras lograr la inmovilización total del felino, el espécimen silvestre fue puesto bajo resguardo inmediato. El procedimiento no concluyó con la captura, sino que se procedió al traslado del animal bajo custodia especializada hacia un centro donde pudiera recibir la evaluación correspondiente. Esta medida fue fundamental para garantizar que el animal no presentara lesiones y para determinar su estado de salud general antes de decidir el destino final del ejemplar.
Durante todo el desarrollo del operativo, la Policía Nacional del Perú enfatizó que se tomaron todas las previsiones necesarias para garantizar en todo momento la seguridad de la población civil y la protección del animal. La intervención culminó exitosamente, logrando retirar al depredador de la zona residencial y mitigando así la amenaza que representaba para los habitantes de la comunidad de Benajema y el asentamiento humano Brisas del Huallaga.

