La provincia de Buenos Aires se consolida como una región con múltiples opciones para quienes buscan aprovechar los fines de semana largos sin necesidad de realizar viajes excesivamente extensos. Si bien las ciudades tradicionales de la Costa Atlántica siguen siendo el polo de atracción principal, actualmente existen propuestas alternativas que logran combinar la naturaleza, el entretenimiento y una serie de actividades diseñadas específicamente para el disfrute de todas las edades.
En la actualidad, se observa una tendencia creciente de personas que buscan escapadas orientadas al relax y al contacto con el aire libre, priorizando atracciones originales que resulten atractivas tanto para adultos como para niños. En este escenario, ciertos destinos se destacan por ofrecer experiencias diversas que integran la aventura, los paisajes naturales y la diversión, todo ello dentro de un entorno caracterizado por la tranquilidad.
Uno de los sitios más emblemáticos en esta categoría es el Laberinto Las Toninas, el cual ostenta el reconocimiento de ser el más grande de Sudamérica. Este predio, ubicado en la Costa Atlántica bonaerense, se ha transformado en una de las joyas escondidas más solicitadas por las familias que desean salir de la rutina.
Geográficamente, el Laberinto Las Toninas se encuentra situado en la localidad de Las Toninas, perteneciente al Partido de La Costa, en la provincia de Buenos Aires. El complejo está delimitado por las calles 7, 9, 14 y 16, posicionándose a pocos metros de la Ruta Provincial 11 y a una distancia aproximada de 330 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El diseño de la atracción aprovecha un extenso predio rodeado de dunas y vegetación costera, elementos que definen el paisaje típico de la región atlántica bonaerense. El laberinto fue construido sobre médanos naturales y sus senderos están compuestos por ligustrinas y diversas plantas autóctonas, lo que permite a los visitantes vivir una experiencia inmersiva en medio de la flora local.
Más allá de la atracción principal, la localidad de Las Toninas ofrece un ambiente significativamente más calmado en comparación con otros balnearios tradicionales de la costa. En las inmediaciones del laberinto, los turistas pueden visitar espacios como Playa Las Toninas y Costa Chica, dos sectores muy valorados por quienes buscan descansar y contemplar el paisaje marino.
En cuanto a la actividad central, el gigantesco laberinto representa un verdadero desafío recreativo. El circuito está construido entre árboles y arbustos, e incorpora senderos, desniveles y escaleras que complican el recorrido. Un dato relevante es que el lugar posee cinco entradas diferentes, aunque solo una de ellas conduce efectivamente hacia el centro del circuito.
El complejo no se limita únicamente al laberinto. El predio dispone de diversas áreas recreativas pensadas para la familia, incluyendo canchas de básquet, tejo y fútbol tenis. Asimismo, existen sectores acondicionados para realizar picnics o simplemente descansar al aire libre, rodeados por la vegetación costera y los médanos.
Entre los otros atractivos destacados se encuentra un mirador ubicado dentro del laberinto, el cual permite a los visitantes observar el trazado del recorrido y los paisajes naturales circundantes. Adicionalmente, el sitio alberga un curioso “cementerio de caracoles”, una formación compuesta por especies marinas que han sido depositadas en el lugar por la acción del agua a lo largo del tiempo.
Durante la temporada alta, la oferta se amplía con la realización de ferias artesanales y diversos espectáculos dentro del predio. Los visitantes suelen complementar su jornada visitando otros puntos de interés cercanos, tales como Toninas Park, Malvinas Argentinas y las playas locales.
Para aquellos que viajen desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en automóvil, la ruta más frecuente consiste en tomar la Autovía 2 hasta la ciudad de Dolores, para luego continuar el camino por la Ruta Provincial 63, la Ruta 11 y finalmente ingresar al Partido de La Costa. El tiempo estimado de viaje es de aproximadamente cuatro horas, cifra que puede variar según el estado del tránsito y la época del año. Una vez en la localidad, el acceso al laberinto es sencillo debido a su proximidad con la Ruta 11 y las avenidas principales.


