El proceso judicial en torno a la muerte de Ariel Goyeneche ha sumado un nuevo y determinante capítulo tras la presentación de los resultados de las pericias realizadas por el Cuerpo Médico Forense de la Justicia Nacional. Los abogados defensores de los policías imputados, Lisandro José María Romero y David Diego Ismael Vázquez, informaron que el estudio concluyó que el fallecimiento fue la consecuencia de una causa “multifactorial compleja”, descartando la existencia de lesiones traumáticas letales que pudieran ser compatibles con una acción desmedida por parte de los efectivos policiales.
De acuerdo con el comunicado difundido por los letrados, los análisis médicos y radiológicos practicados sobre el cuerpo de la víctima no constataron fracturas ni otros indicadores que sugieran una conducta dolosa orientada a provocar la muerte. Esta conclusión, ya incorporada al Legajo Judicial Nº 247217, se posiciona como un elemento central en la investigación que busca esclarecer los hechos ocurridos durante el procedimiento policial.
La defensa sostuvo que los especialistas detectaron la concurrencia simultánea de diversos factores fisiológicos que derivaron en el desenlace fatal. Entre estos elementos se destacan complicaciones respiratorias, metabólicas, cardiovasculares y toxicológicas. Según el informe, todo esto ocurrió en un contexto de “extrema exigencia física”, producto de la resistencia opuesta por Ariel Goyeneche durante el episodio bajo investigación.
Un punto crítico del informe pericial se refiere a los resultados toxicológicos. Los análisis confirmaron la presencia de sustancias tóxicas que son compatibles con un cuadro de “agitación extrema y resistencia física”. Los médicos forenses describieron este estado clínico como un episodio de “delirium agitado”, una condición considerada crítica y asociada a un riesgo elevado de muerte súbita.
Sumado a esto, los peritos detectaron la existencia de alteraciones coronarias y lesiones cardíacas preexistentes en el cuerpo de Goyeneche. Los abogados defensores explicaron que estas patologías incrementaban significativamente la probabilidad de sufrir una descompensación fatal ante situaciones de estrés intenso y el consumo de sustancias. Para la defensa, estos hallazgos científicos refuerzan la hipótesis de que no existió una intención homicida por parte de los funcionarios policiales.
Damián Petenatti, quien representa legalmente a Romero y Vázquez junto al abogado Iván Vernengo, subrayó que el estudio fue realizado por el prestigioso cuerpo médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Petenatti señaló que este informe concluyó que confluyeron múltiples factores que no fueron contemplados en el informe autópsico original realizado por la justicia de Entre Ríos. En particular, el abogado destacó la relevancia del consumo de cocaína acreditado en el cuerpo de la víctima y la vulnerabilidad de su sistema cardiovascular.
En declaraciones emitidas a través del programa “GPS” de Elonce, Petenatti detalló que el informe describe un cuadro de exaltación extrema al momento de la detención, el cual contribuyó enormemente al fallecimiento. El defensor remarcó que este estado de alteración no puede ser atribuido ni imputado a sus defendidos.
Asimismo, el abogado reconstruyó la secuencia de los hechos, afirmando que los policías actuaron conforme al procedimiento. Según el relato, Goyeneche fue localizado en el techo de una propiedad privada tras un llamado del propietario. Tras solicitarle que bajara y se vistiera, los efectivos procedieron a esposarlo para trasladarlo a la Comisaría Segunda. No obstante, durante el trayecto, el hombre logró escapar momentáneamente del móvil policial, siendo recapturado posteriormente. Al llegar a la comisaría, Goyeneche habría roto la ventanilla del vehículo con sus pies.
Esta situación derivó en un forcejeo debido a la resistencia de la víctima, lo que obligó a los funcionarios a realizar una maniobra de reducción por seguridad propia y del detenido. Petenatti insistió en que dicha sujeción no provocó la muerte, basándose en que la autopsia descarta signos físicos compatibles con asfixia o compresión toraco-abdominal, así como la ausencia de fracturas.
Finalmente, los representantes legales de los policías sostuvieron que estas conclusiones científicas aportan “claridad objetiva” a una causa marcada por la sensibilidad social y por interpretaciones que consideran parciales y equivocadas. Afirmaron que las pruebas respaldan la tesis de que se trató de una “tragedia humana profundamente compleja”, atravesada por variables biológicas y médicas que excluyen la intención de causar la muerte.


