La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha manifestado que su administración priorizará el camino del diálogo y la concertación para resolver el conflicto actual con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Esta postura surge inmediatamente después de que la organización magisterial anunciara el inicio de un Paro Nacional, el cual contempla diversas movilizaciones que podrían coincidir con actividades relacionadas con la organización del Mundial de Fútbol 2026.
Durante el desarrollo de su conferencia matutina celebrada este lunes 18 de mayo, la mandataria fue consultada por los medios de comunicación sobre las acciones que el Gobierno Federal tomará frente a los anuncios de la CNTE. Los integrantes de este sector educativo habían adelantado que, a partir del próximo 1 de junio, pondrán en marcha una serie de protestas y movilizaciones. Entre las acciones previstas, se encuentran posibles bloqueos en puntos estratégicos de la Ciudad de México, los cuales podrían interferir con la logística de los eventos vinculados a la próxima justa mundialista.
Ante el cuestionamiento de la prensa, Claudia Sheinbaum fue enfática al señalar que el Gobierno ya cuenta con mecanismos establecidos para atender las peticiones del magisterio disidente. La presidenta informó que actualmente existen mesas de trabajo activas, coordinadas a través de la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), con el objetivo primordial de escuchar y dar respuesta a las demandas planteadas por los docentes. Al respecto, la jefa del Ejecutivo declaró textualmente: “Hay mesas de trabajo con Secretaría de Gobernación y Secretaría de Educación Pública. Se va a atender”.
En el transcurso de la sesión, la titular del Ejecutivo también hizo una precisión importante respecto al alcance de estas movilizaciones. Sheinbaum subrayó que las actividades de protesta corresponden únicamente a “algunos maestros”, aclarando que estas acciones no representan la postura ni la participación de la totalidad del sector educativo en el país. Con esta declaración, la mandataria buscó diferenciar la movilización de la CNTE del resto del magisterio nacional.
Uno de los puntos más sensibles abordados durante la conferencia fue la posibilidad de que las protestas afecten el flujo vehicular hacia los estadios o impacten otros eventos vinculados al Mundial 2026. Sobre este punto, la presidenta explicó que la administración federal tiene la responsabilidad de encontrar un equilibrio operativo. Según Sheinbaum, el Gobierno debe garantizar el respeto irrestricto a las libertades de manifestación, que es un derecho ciudadano, pero al mismo tiempo asegurar el correcto desarrollo del torneo internacional. “Hay que respetar las libertades y al mismo tiempo que se desarrolle el mundial. Es la tarea de todo Gobierno”, expresó la mandataria.
Asimismo, la presidenta aseguró que las autoridades competentes trabajarán para gestionar la situación siguiendo los protocolos y la metodología que han implementado anteriormente, afirmando que se atenderá la situación “como siempre lo hemos hecho”.
Este pronunciamiento gubernamental ocurre tras la confirmación oficial emitida por la CNTE el pasado domingo 17 de mayo. En dicho comunicado, la organización magisterial ratificó que el Paro Nacional indefinido comenzará formalmente el 1 de junio. Los dirigentes de la CNTE detallaron que la movilización iniciará con una marcha que partirá desde el Ángel de la Independencia con rumbo al Zócalo de la Ciudad de México. Además de esta acción central, se prevén protestas simultáneas en diversos estados de la República donde la organización mantiene presencia, así como la instalación de un plantón permanente en el Centro Histórico de la capital.
La CNTE ha justificado la temporalidad y la intensidad de sus movilizaciones bajo la premisa de aprovechar la visibilidad y la atención internacional que generará la Copa del Mundo de la FIFA 2026. A través de esta estrategia, buscan poner en el centro del debate público sus demandas fundamentales. Entre las exigencias principales del magisterio destacan la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la implementación de mejoras salariales y cambios estructurales en el sistema de pensiones del magisterio.


