ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 21 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Efraín Juárez y Pumas: Del riesgo de despido a la Final del Clausura 2026

El entrenador mexicano compartió la confianza que le brindó el grupo durante el torneo Seguir leyendo.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Efraín Juárez y Pumas: Del riesgo de despido a la Final del Clausura 2026

El Club Universidad Nacional ha logrado alcanzar la Final del torneo Clausura 2026, un resultado que coloca al equipo en la instancia decisiva del fútbol mexicano. Este logro es el resultado del trabajo liderado por el entrenador Efraín Juárez, quien ha conseguido guiar al grupo hacia el objetivo del campeonato, a pesar de que el camino no estuvo exento de dudas y momentos de alta tensión durante el transcurso de la temporada.

Para muchos observadores y aficionados, la presencia de Pumas en la final no era un escenario probable al inicio del certamen. La trayectoria del equipo estuvo marcada por altibajos significativos, siendo uno de los puntos más críticos el tropiezo sufrido en la Concacaf Champions Cup frente al conjunto de San Diego. Aquella derrota no solo representó una eliminación deportiva, sino que generó una atmósfera de inestabilidad donde incluso la permanencia de Efraín Juárez en el cargo de director técnico se vio comprometida.

Al reflexionar sobre aquel periodo, Juárez recordó la dureza de esos momentos, pero subrayó que dicha crisis fue fundamental para el crecimiento del equipo. El entrenador destacó que el grupo mantuvo la confianza en su proyecto y en la metodología de trabajo, lo que permitió transformar la adversidad en el motor que hoy los tiene disputando el título. Según el estratega, el proceso de recuperación fue un esfuerzo colectivo que involucró tanto a los jugadores como a la institución.

Juárez fue enfático al señalar que el éxito actual no es producto de una racha pasajera o de un rendimiento brillante de corto plazo. El técnico definió el presente de Pumas como el resultado de un trabajo sostenido de seis meses. Esta consistencia se ve reflejada en el hecho de que el equipo ha calificado como primer lugar en la tabla global, un dato que el entrenador utilizó para validar el proceso. Para Juárez, ocupar la cima del global es la prueba de que el equipo merecía estar en la final por lo construido en medio año, y no simplemente por el desempeño de las últimas dos o tres semanas.

El camino recorrido ha generado una gran ilusión entre la afición universitaria. Juárez reconoció que este trayecto ha motivado a la gente para enfrentar a un rival importante con el deseo genuino de pelear por el campeonato, cumpliendo así con uno de los objetivos principales establecidos. El entrenador no pudo evitar contrastar la situación actual con el día de la derrota en San Diego, admitiendo que en aquel momento nadie le habría creído que el equipo estaría peleando una final.

La clave de este giro radical se encuentra en una charla interna sostenida inmediatamente después del partido contra el equipo estadounidense. En ese encuentro, el grupo y la institución establecieron compromisos claros y lograron entender aspectos fundamentales de su funcionamiento colectivo. Tres meses después de aquel acuerdo interno, los resultados se materializaron en la clasificación a la final.

En cuanto a la gestión emocional y mental de cara al partido decisivo, Efraín Juárez aseguró que su enfoque es estrictamente el presente. El técnico compartió que mantiene una mentalidad centrada en el "aquí y ahora", evitando preocuparse por el futuro incierto. Esta filosofía se complementa con un componente espiritual relevante en su rutina diaria.

Juárez reveló que el equipo asistió a una misa matutina, donde una frase del evangelio sobre la presencia constante de Jesús hasta el final de los tiempos resonó en su mentalidad. El entrenador explicó que enfrentan cada jornada con fe, tanto en el trabajo técnico como en la parte espiritual, confiando en el proceso sin intentar predecir lo que sucederá después.

Finalmente, el duelo táctico contra Joel Huiqui, también entrenador mexicano, fue visto por Juárez como una señal positiva para el fútbol nacional. El técnico aplaudió que un compatriota esté al mando del equipo rival, interpretándolo como un reflejo de que la preparación de los técnicos en México es de alta calidad, aunque a menudo no se le otorgue el mérito suficiente. Juárez subrayó que no se trata de una cuestión personal, sino de un reconocimiento a la capacidad profesional de los entrenadores locales, sintiéndose ilusionado de que dos mexicanos disputen un campeonato.

Cobertura en Video