La Secretaría de Educación ha tomado medidas preventivas ante las condiciones climáticas adversas que atraviesa el país, específicamente debido a la intensa ola de calor que afecta el territorio nacional. Con el objetivo primordial de salvaguardar la integridad física y la salud de la comunidad estudiantil, la institución ha emitido una serie de instrucciones precisas para la gestión de las actividades académicas durante la presente semana.
De acuerdo con las disposiciones oficiales, se ha instruido a los directores municipales, directores distritales y a los responsables de los centros educativos, tanto gubernamentales como no gubernamentales, a dar continuidad a las actividades académicas de forma presencial. Esta medida estará vigente desde el lunes 18 hasta el viernes 22 de mayo, asegurando que el proceso de enseñanza-aprendizaje no se detenga a pesar de las circunstancias ambientales.
La disposición fue girada bajo las instrucciones directas de la ministra de Educación, Ivette Arely Argueta. La funcionaria ha sido enfática en señalar que, a pesar de la modificación en los horarios, los docentes deben impartir sus clases con total normalidad. La ministra Argueta subrayó que la reducción de la jornada presencial no debe traducirse en una disminución de la calidad educativa; por ello, ha solicitado a los catedráticos que, además de las horas frente a grupo, asignen tareas y trabajos adicionales a los estudiantes. Esta estrategia tiene como fin garantizar la continuidad del proceso educativo y asegurar que se cumplan los objetivos pedagógicos programados para el ciclo escolar.
Para mitigar el impacto de las altas temperaturas, la Secretaría de Educación ha establecido un horario especial de funcionamiento. Para la jornada matutina, las actividades escolares se desarrollarán desde las 7:00 de la mañana hasta las 11:00 de la mañana. Por su parte, la jornada vespertina operará en el horario comprendido entre la 1:00 de la tarde y las 5:00 de la tarde.
La implementación de estos horarios específicos responde a una necesidad técnica y de salud, ya que busca evitar la exposición directa de los estudiantes y el cuerpo docente a las horas de mayor intensidad solar. Al desplazar las actividades académicas fuera de los picos de calor más críticos, se reduce significativamente el riesgo de complicaciones relacionadas con el clima extremo.
En el comunicado oficial emitido por las autoridades educativas, se explicó detalladamente que esta medida busca reducir los riesgos a la salud, poniendo especial énfasis en la protección de la niñez y la juventud. Las altas temperaturas registradas en el territorio nacional representan un factor de riesgo que requiere una respuesta coordinada y oportuna para evitar incidentes relacionados con la exposición térmica en los centros escolares.
Asimismo, la Secretaría de Educación informó que no se trata de una medida estática, sino que se mantendrá un monitoreo constante de la situación. Las autoridades señalaron que estarán plenamente atentas a las recomendaciones y alertas que emita la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO). La información proporcionada por este organismo será fundamental para definir y ajustar las acciones a seguir durante el resto de la semana, permitiendo que el sistema educativo reaccione de manera flexible ante la evolución del fenómeno climático.
Finalmente, la Secretaría de Educación aprovechó el comunicado para expresar su agradecimiento a toda la comunidad educativa por su compromiso y comprensión ante esta situación climática imprevista. La institución reiteró el llamado a todos los actores involucrados —padres de familia, docentes y directivos— a velar prioritariamente por el bienestar de los estudiantes, manteniendo siempre el enfoque en la calidad del proceso formativo y la seguridad de todos los integrantes del sistema escolar.


