Este sábado 16 de mayo de 2026, la situación de conflictividad social en Bolivia ha alcanzado un punto crítico. A partir de las 11:15 de la mañana, se ha reportado que el operativo coordinado entre fuerzas militares y policiales, cuyo objetivo primordial es el desbloqueo de las carreteras principales, ha encontrado una resistencia severa y violenta por parte de diversos grupos de bloqueadores. Los focos de conflicto más intensos se han concentrado en la ciudad de El Alto, ubicada al sur de La Paz, así como en la carretera que conecta Oruro con La Paz, específicamente en la zona de Caracollo.
Los incidentes más graves y los enfrentamientos más violentos se han registrado en el sector sur de la ciudad de La Paz. En esta zona, grupos de campesinos se han organizado y agrupado estratégicamente en la carretera que conduce a Mecapaca, donde se han producido choques directos con los efectivos policiales desplegados en la zona. De acuerdo con los reportes actuales, la intensidad de la resistencia campesina ha sido tal que los bloqueadores han logrado recuperar terreno, obligando a las fuerzas del orden a retroceder hasta el inicio del puente a Lipari.
Este retroceso policial ocurre después de que, en horas tempranas de la mañana, los efectivos hubieran logrado avanzar significativamente, llegando hasta la caseta del peaje, punto ubicado a escasos kilómetros del pueblo. El avance policial se vio interrumpido y posteriormente revertido debido a que los movilizados descendieron de las serranías circundantes, sumándose a las filas de los bloqueadores y superando en número o capacidad de resistencia a los operativos en ese punto específico.
Ante este escenario de tensión, el coronel Miguel Zambrana, comandante de la zona sur de La Paz, brindó declaraciones sobre la situación táctica del operativo. El oficial señaló que, en el momento, se mantiene el control del puente de Lipari, indicando que cuentan con un acceso que los comunica directamente con dicha infraestructura. Zambrana subrayó que la intención del comando no es confrontar directamente a la población, sino que la intencionalidad primordial del despliegue era despejar el área para restablecer la transitabilidad vial.
Simultáneamente a los enfrentamientos físicos, se ha denunciado una serie de agresiones sistemáticas contra los profesionales de la comunicación que se encuentran cubriendo los hechos. Los trabajadores de prensa han sido blanco de ataques en dos puntos neurálgicos: en la avenida Juan Pablo II, dentro de la ciudad de El Alto, y en la zona de Lipari. En este último lugar, la agresión escaló hasta el ataque físico a un vehículo perteneciente a un medio de comunicación, lo que evidencia la hostilidad de los movilizados hacia la prensa.
En la ciudad de El Alto, el clima de violencia persiste. Los bloqueadores mantienen una resistencia activa contra las fuerzas policiales que se encuentran posicionadas en la avenida Juan Pablo II. En este sector, se registran en estos momentos duros enfrentamientos, marcados por la determinación de los manifestantes de no ceder el paso a las autoridades.
El operativo de desbloqueo, que fue puesto en marcha durante la madrugada de este sábado, ha chocado frontalmente con la voluntad de los sectores movilizados. Los bloqueadores no han dudado en enfrentar a las fuerzas del orden desde el inicio de la jornada, manteniendo sus posiciones en puntos clave de la red vial para impedir el flujo vehicular y presionar sus demandas, a pesar de la presencia militar y policial en los puntos de conflicto. La jornada continúa con una tensión elevada en los ejes viales de La Paz y Oruro.


