En una intervención coordinada y estratégica, las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana llevaron a cabo un operativo conjunto este sábado 16 de mayo de 2026, con el objetivo primordial de restablecer el flujo de suministros críticos en una de las arterias viales más importantes del país. La acción, que se registró a partir de las 8:45 de la mañana, se centró específicamente en la carretera que conecta las ciudades de Oruro y La Paz, logrando la apertura de un corredor de tránsito en el sector conocido como Achica Arriba.
Este despliegue operativo fue diseñado para permitir el desplazamiento de un convoy compuesto por al menos cien cisternas cargadas de combustible. El destino final de estos vehículos es la planta de Senkata, un punto neurálgico para el almacenamiento y distribución de carburantes en la región. La habilitación de este corredor es un paso determinante para asegurar que los insumos energéticos lleguen a su destino tras un periodo de interrupción que había afectado la logística de transporte en la zona.
De acuerdo con la información proporcionada por el jefe militar encargado de liderar las tareas de despeje de la carretera, la operación se desarrolló bajo un marco de control estricto pero pacífico. El mando militar enfatizó que las fuerzas desplegadas han logrado mantener el dominio de la vía, asegurando que el proceso de apertura no haya derivado en incidentes violentos ni conflictos mayores durante la ejecución de las maniobras. Este reporte oficial destaca la coordinación entre los efectivos policiales y los militares para garantizar que el paso de los vehículos pesados se realice de manera ordenada y segura.
La fuente de información, el canal BTV, confirmó que la habilitación del paso en Achica Arriba es la medida clave que permitirá el avance efectivo de las cien cisternas hacia la ciudad de El Alto. Este movimiento es fundamental para aliviar la presión sobre el suministro de combustible, dado que los vehículos de transporte estaban retenidos en diversos puntos de la carretera. El jefe militar informó que se han despejado varios sectores críticos de la ruta, eliminando los obstáculos que impedían la libre circulación.
Un dato relevante que subraya la urgencia de este operativo es el tiempo de retención que habían sufrido los transportistas. Según el informe del mando militar, algunos de los vehículos que ahora comienzan su avance hacia la ciudad de La Paz se encontraban retenidos por un lapso de hasta dos semanas. Esta situación de paralización prolongada había generado un cuello de botella logístico que solo pudo ser resuelto mediante la intervención conjunta de las fuerzas de seguridad del Estado.
El operativo no solo se limitó a la apertura de un punto específico, sino que implicó un despliegue sistemático para asegurar que la carretera de Oruro a La Paz quedara libre de impedimentos en múltiples puntos. La estrategia consistió en avanzar progresivamente, estableciendo el control de la vía y coordinando la salida de los vehículos retenidos para evitar congestiones adicionales durante el proceso de despeje.
En resumen, la jornada del 16 de mayo de 2026 marca el restablecimiento del flujo de combustible hacia la planta de Senkata a través de la intervención de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana. La apertura del corredor en Achica Arriba y la posterior movilización de las cien cisternas representan la resolución de un bloqueo que se había extendido por catorce días para algunos conductores. El control mantenido por el ejército y la policía ha permitido que el tránsito se reactive de manera pacífica, asegurando que el combustible pueda llegar a los centros de distribución en El Alto y La Paz, poniendo fin a la retención de los vehículos en la ruta Oruro-La Paz.


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