Ángel Sepúlveda, el delantero del Club Deportivo Guadalajara, ha roto el silencio previo al esperado enfrentamiento contra el Cruz Azul, centrando sus declaraciones en dos ejes fundamentales: la figura del arbitraje y la carga emocional que conlleva jugar en el Estadio Jalisco. En un entorno donde la polémica arbitral suele ser el centro de atención en el fútbol mexicano, el atacante rojiblanco optó por un camino de respaldo y confianza, específicamente hacia la figura de César Arturo Ramos, quien ha sido designado como el juez central para dirigir este encuentro.
Para Sepúlveda, la presencia de Ramos en el terreno de juego no es motivo de preocupación, sino todo lo contrario. El futbolista manifestó abiertamente que considera al colegiado como el árbitro más capacitado y eficiente dentro del circuito del futbol mexicano. En sus palabras, afirmó que es una realidad que Ramos es lo mejor que tenemos, haciendo énfasis en que esta designación brinda tranquilidad al cuerpo técnico y a los jugadores. El objetivo primordial, según el delantero, es que el espectáculo deportivo se desarrolle con total normalidad, permitiendo que la intensidad del juego prevalezca sobre las interrupciones o decisiones polémicas.
El jugador detalló que, si bien el deseo es que el partido se deje jugar para ofrecer un espectáculo digno al público que asistirá al estadio, la prioridad absoluta es que el arbitraje no perjudique a ninguno de los dos conjuntos. Sepúlveda subrayó que nadie en el campo desea equivocarse, y que desde el vestidor de las Chivas se espera que el resultado final sea producto del desempeño deportivo y no de interpretaciones arbitrales que puedan influir directamente en el marcador electrónico.
No obstante, el delantero no evadió por completo el tema de las controversias. Al ser cuestionado sobre el desempeño arbitral a lo largo del torneo, Sepúlveda admitió que el equipo tapatío ha experimentado momentos de mala fortuna, reconociendo que han existido jugadas específicas donde el plantel se ha sentido perjudicado. A pesar de este reconocimiento, fue enfático al señalar que el grupo ha decidido mantener una postura de hermetismo y enfoque profesional. Para el atacante, existen factores externos que el equipo no puede controlar ni manejar, y por lo tanto, han optado por no centrar su energía en ellos.
La mentalidad actual del vestidor rojiblanco, según describió Sepúlveda, es de compromiso total con la responsabilidad deportiva. El jugador aseguró que el equipo se encuentra concentrado en pelear cada balón y avanzar paso a paso, partido a partido, convencidos de que el trabajo colectivo y la entrega en la cancha son las únicas vías reales para obtener resultados positivos. En este sentido, ve el duelo ante Cruz Azul como una oportunidad ideal para continuar con el camino de crecimiento y efectividad que han venido trazando.
Más allá de lo táctico y lo arbitral, Sepúlveda dedicó una parte importante de sus declaraciones a hablar sobre el Estadio Jalisco. El delantero describió el inmueble como un lugar con una carga sentimental profunda, definiéndolo como la segunda casa de la institución y resaltando que se trata de un inmueble histórico para el club. Para el jugador, disputar un encuentro en este recinto representa una motivación personal extraordinaria, ya que recordó que, durante su infancia, seguía los partidos de las Chivas en ese mismo escenario a través de la pantalla del televisor.
Ahora que se encuentra en la posición de defender los colores del club en esa cancha, Sepúlveda siente que es el momento de escribir su propia historia. El futbolista instó a sus compañeros y a la afición a hacer sentir el peso de la localía, subrayando la importancia de hacerse respetar en un lugar donde muchas generaciones de familias han visto jugar al equipo. Con esta mezcla de respeto por la historia y determinación por el presente, el delantero concluyó que el plantel está listo para enfrentar el reto, enfocados plenamente en el objetivo de ganar y brindar alegría a su afición.
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