El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, ha procedido a la cancelación abrupta de dos despliegues militares en el continente europeo y ha ordenado la retirada de personal adicional. Según informaron dos funcionarios de defensa, estas medidas forman parte de una estrategia destinada a reducir la presencia de soldados estadounidenses en la región, impulsada por las recurrentes críticas del presidente Donald Trump hacia el nivel de apoyo brindado por los aliados europeos.
Una de las decisiones más significativas, detallada en un memorando firmado por Hegseth, es la detención del despliegue programado del 2.º Equipo de Combate de Brigada Acorazada, perteneciente a la 1.ª División de Caballería. Esta unidad tenía previsto rotar por Polonia y otros países estratégicos, incluyendo Rumania y los estados bálticos. Los funcionarios señalaron que una parte del personal de esta brigada ya se encontraba en territorio europeo y ahora ha recibido la orden de ser redesplegada de vuelta a Estados Unidos.
Simultáneamente, el memorando ha cancelado el despliegue futuro hacia Alemania de un batallón especializado en el lanzamiento de cohetes y misiles de largo alcance. Asimismo, se ha ordenado la retirada del continente del mando encargado de supervisar dichas capacidades militares.
Este giro en la política de defensa ocurre en un contexto de alta tensión diplomática. El presidente Trump ha criticado abiertamente al canciller alemán Friedrich Merz, quien había afirmado que Irán estaba humillando a Estados Unidos. Además, Trump ha manifestado repetidamente su descontento con los países de la OTAN por no participar activamente en el conflicto con Irán. En sintonía con esta postura, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, anunció el pasado 1 de mayo que el Departamento de Defensa retiraría aproximadamente 5.000 tropas de Alemania, fundamentando la decisión en una revisión exhaustiva de la postura de fuerzas en Europa.
Desde una perspectiva logística, la cancelación de estas rotaciones y despliegues programados podría ser una estrategia para evitar las complicaciones que implicaría retirar rápidamente a fuerzas estacionadas de forma permanente en Alemania, especialmente aquellas que cuentan con familias asentadas en el país. En términos numéricos, el equipo de combate de brigada cuya rotación fue cancelada comprende aproximadamente 4.700 soldados, mientras que el batallón de misiles y cohetes de largo alcance cuenta con más de 500 efectivos.
Para contextualizar la magnitud de la presencia militar, según datos del Council on Foreign Relations, para el año 2025 Estados Unidos mantenía aproximadamente 38.000 tropas en Alemania y un total de 80.000 soldados en todo el continente europeo.
Documentos internos del Departamento de Defensa, revisados por CNN, vinculan estas decisiones directamente con la frustración hacia Europa y, específicamente, hacia Alemania. Los puntos de conversación del departamento sostienen que las naciones europeas no han estado a la altura de las circunstancias cuando Estados Unidos las necesitó y califican la retórica reciente de Alemania como inapropiada y poco útil. Según estos documentos, el presidente está reaccionando correctamente ante comentarios contraproducentes, y la medida busca restaurar la preparación militar enviando una señal clara de que los aliados europeos deben asumir la responsabilidad principal de su propia defensa.
A pesar de que el Departamento de Defensa declinó hacer comentarios oficiales sobre estas cancelaciones, los puntos de conversación aclaran que el incremento de los equipos de combate de brigada realizado por el Gobierno de Biden en respuesta a la invasión rusa de Ucrania siempre fue concebido como una medida temporal. En el caso del 3.er Batallón, 12.º Regimiento de Artillería de Campaña, especializado en misiles, se esperaba que se desplegara en Alemania este año para quedar estacionado allí en el futuro.
Estas acciones han generado inquietud en el Capitolio. Los presidentes republicanos de los comités de Servicios Armados de la Cámara de Representantes y del Senado expresaron su preocupación. El senador Roger Wicker y el representante Mike Rogers destacaron que Alemania ha respondido a los llamados de Trump aumentando su gasto en defensa y facilitando el acceso y sobrevuelo para la Operación Furia Épica.
Además, existe un marco legal restrictivo: el proyecto de ley de financiación de 2026 para el Pentágono establece que las fuerzas estadounidenses en Europa no pueden bajar de las 76.000 tropas sin notificaciones y certificaciones específicas al Congreso sobre la estrategia adoptada. Por su parte, la senadora demócrata Jeanne Shaheen calificó la cancelación en Polonia como una sorpresa y una medida miope que envía el mensaje equivocado a potencias como Vladimir Putin, China e Irán.
Finalmente, el cuerpo militar mantiene la alerta. El general Alex Grynkewich, comandante del Comando Europeo de Estados Unidos y Comandante Supremo Aliado de la OTAN en Europa, advirtió que Rusia sigue siendo un desafío regional persistente con capacidad de amenazar el territorio continental de Estados Unidos a través de su arsenal nuclear y capacidades asimétricas, a pesar de sus pérdidas en Ucrania.


