La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ya cuenta con el dato fundamental para determinar la actualización de las prestaciones que perciben millones de beneficiarios en todo el país. Tras la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de abril por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), se ha confirmado que la inflación se ubicó en un 2,6%. Esta cifra es el eje central que define el próximo incremento en los haberes de jubilados, pensionados y titulares de diversas asignaciones sociales, el cual se hará efectivo a partir de junio de 2026.
El ajuste se produce bajo el esquema de movilidad mensual vigente, el cual establece que las prestaciones deben actualizarse tomando como referencia el dato inflacionario más reciente publicado por el organismo oficial. De este modo, el porcentaje del 2,6% registrado en abril se aplicará directamente sobre los montos que ANSES abone durante el mes de junio, generando una nueva suba en los haberes luego del incremento que ya había sido implementado durante el mes de mayo.
Este incremento no es focalizado, sino que alcanza a una amplia gama de beneficiarios. Entre los sectores impactados se encuentran quienes perciben jubilaciones mínimas y máximas, así como los titulares de pensiones contributivas y no contributivas. Asimismo, la actualización se extiende a las asignaciones sociales, incluyendo la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación Universal por Garantes (AUE), el Sistema Único de Asignaciones Familiares (SUAF) y otras prestaciones administradas por el organismo previsional.
Desde una perspectiva económica, el dato de abril refleja una tendencia a la baja en comparación con el mes anterior. Mientras que en marzo la inflación se había situado en un 3,4%, el descenso al 2,6% en abril consolida una desaceleración de los precios. Este resultado coincide con las proyecciones previas de diversas consultoras y con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que ya anticipaban un comportamiento similar en las últimas semanas. Al analizar el panorama general, la inflación acumulada durante el primer cuatrimestre del año alcanzó el 12,3%, mientras que la variación interanual se posicionó en torno al 32,4%.
Uno de los puntos más relevantes de este anuncio es el impacto directo que tendrá sobre el medio aguinaldo, o Sueldo Anual Complementario (SAC), que se abona durante el mes de junio. Por normativa, el aguinaldo se calcula tomando como base el mejor haber mensual percibido durante el semestre. Dado que los haberes volverán a subir en junio debido al ajuste por inflación, este nuevo valor se convertirá automáticamente en la referencia principal para el cálculo del beneficio. En el caso específico de quienes cobran la jubilación mínima, se estima que el monto del aguinaldo estará en torno a los $200.000, aclarando que este cálculo se realiza únicamente sobre el haber previsional, excluyendo el bono extraordinario.
Respecto a los refuerzos económicos, continúa vigente el bono extraordinario para jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo. Durante mayo, este refuerzo alcanzó los $70.000, aunque hasta el momento resta confirmación oficial sobre si dicho monto se mantendrá invariable para el mes de junio. Es importante destacar que las jubilaciones más bajas son las que reciben la mayor asistencia, ya que el bono se abona de forma completa a quienes cobran la mínima y de manera proporcional a aquellos con haberes superiores.
Finalmente, el sector de las asignaciones familiares y sociales también verá reflejado el aumento del 2,6% desde junio. En el caso de la Asignación Universal por Hijo (AUH), el monto actualizado para las titulares será de $144.986. Para este beneficio, se mantiene el esquema de retención del 20%, el cual es liberado posteriormente mediante la presentación de la Libreta AUH. Además, los beneficiarios de AUH seguirán percibiendo la Tarjeta Alimentar y otros complementos compatibles. Por su parte, las asignaciones del sistema SUAF también serán actualizadas, aunque los valores finales estarán sujetos al rango de ingresos del grupo familiar correspondiente.


