Tablón del Huarco, una localidad situada en la provincia de Cartago, ha puesto en marcha una iniciativa enfocada en el fortalecimiento de su identidad productiva mediante la creación y el impulso de la marca colectiva denominada "Café del Tablón". Este proyecto busca no solo proteger los productos elaborados en la zona, sino también promoverlos bajo un nombre que haga referencia directa al origen geográfico de la comunidad.
La iniciativa surge en un contexto donde la localidad, que cuenta con una población aproximada de 3.000 habitantes, busca optimizar la comercialización de sus recursos locales. Según explicó Alejandro Ramírez, quien funge como promotor de este proyecto, la implementación de marcas colectivas es una herramienta estratégica fundamental. De acuerdo con Ramírez, este tipo de marcas permiten que los productos sean titulados con el nombre de la localidad donde se desarrollan sus procesos de producción. Esta acción representa una oportunidad significativa para visibilizar al pueblo y, fundamentalmente, para poner en valor su arraigada tradición cafetalera.
La importancia de este proyecto radica en la capacidad de asociar la calidad del producto con el territorio. Al utilizar el nombre de Tablón del Huarco como sello de origen, la comunidad puede diferenciar su producción en el mercado, resaltando que el café proviene de una zona con características específicas. La tradición cafetalera de la zona no es solo una actividad económica, sino un elemento central de la identidad de sus habitantes, y la marca colectiva actúa como un mecanismo para salvaguardar ese legado.
El entorno natural de Tablón del Huarco juega un papel determinante en la identidad de la comunidad y, por extensión, en el valor de sus productos. La localidad se encuentra rodeada de extensos bosques, un ecosistema que complementa la actividad agrícola. Además, la zona goza de una ubicación privilegiada que ofrece vistas panorámicas hacia los volcanes Irazú y Turrialba, elementos geográficos que definen el paisaje y el clima de la región, factores que son intrínsecos a la calidad de los cultivos locales.
Más allá de la producción de café, Tablón del Huarco es reconocida por mantener vivas sus costumbres culinarias. La gastronomía tradicional de la comunidad es un punto de interés relevante, destacando especialmente el uso de la leña de café para la cocción de los alimentos. Este detalle técnico en la cocina tradicional aporta sabores y aromas distintivos a sus platos. Entre las especialidades más reconocidas de la zona se encuentran los gallos de lechón, los cuales son preparados siguiendo estas técnicas ancestrales de cocción con leña, vinculando así el recurso forestal del cafetal con el patrimonio gastronómico del pueblo.
En cuanto a su ubicación geográfica, Tablón del Huarco se sitúa en la provincia de Cartago, específicamente hacia el sector conocido como el cuarto de Cartago. Para quienes deseen visitar la localidad o adquirir sus productos, se encuentra a una distancia corta, situándose a tan solo diez minutos del punto denominado el Quijongo. Esta accesibilidad, sumada a la riqueza de sus paisajes y su oferta cultural, convierte a la comunidad en un punto de interés para quienes buscan autenticidad y tradición.
El impulso de la marca "Café del Tablón" se presenta, por tanto, como una estrategia integral. No se trata únicamente de una etiqueta comercial, sino de un esfuerzo por consolidar la imagen de una comunidad de 3.000 personas que comparten un entorno natural exuberante y una historia ligada a la tierra. Al promover los productos locales bajo un nombre de origen, Tablón del Huarco busca que el consumidor final reconozca el valor del trabajo local y la singularidad de una zona donde los volcanes y los bosques enmarcan la vida cotidiana y el trabajo del campo.
En resumen, el proyecto impulsado por Alejandro Ramírez busca transformar la visibilidad de Tablón del Huarco, utilizando la marca colectiva como el vehículo para que la tradición cafetalera y la gastronomía local, como los gallos de lechón cocinados con leña de café, encuentren un respaldo formal que proteja la propiedad intelectual y el prestigio de la comunidad cartaginesa.


