El Departamento de Comercio de Estados Unidos informó este jueves que las ventas minoristas registraron un incremento del 0,5 % durante el mes de abril en comparación con el mes anterior. Aunque esta cifra representa el tercer aumento mensual consecutivo, se sitúa significativamente por debajo del crecimiento del 1,6 % observado en marzo. Asimismo, el resultado quedó ligeramente rezagado frente al incremento del 0,6 % que habían proyectado los economistas consultados por la firma de datos FactSet. Cabe destacar que estas cifras han sido ajustadas por variaciones estacionales, aunque no han sido ajustadas por los efectos de la inflación.
El análisis detallado del gasto minorista revela un panorama mixto. Si bien el gasto aumentó en la mayoría de las categorías, se observaron caídas notables en sectores específicos de bienes duraderos. Las tiendas de muebles registraron un descenso del 2 %, los concesionarios de automóviles cayeron un 0,5 %, las tiendas por departamentos sufrieron una baja del 3,2 % y las tiendas de ropa retrocedieron un 1,5 %. Por otro lado, el comportamiento en las gasolineras fue un factor determinante en la cifra general: las ventas en este sector aumentaron apenas un 2,8 % en abril, una cifra muy inferior al fuerte incremento del 13,7 % que se había registrado en marzo.
Para obtener una visión más clara de la demanda subyacente, los economistas recurren a la medición del grupo de control, que excluye categorías volátiles como la gasolina y los materiales de construcción. En este indicador, las ventas aumentaron un 0,46 % en abril, superando la proyección de los economistas, que se situaba en un 0,2 %. Esta métrica es considerada fundamental para entender el comportamiento real del consumidor estadounidense más allá de las fluctuaciones rápidas de precios en sectores energéticos.
El contexto geopolítico ha jugado un papel crucial. Diversas encuestas indican que los consumidores en Estados Unidos manifiestan frustración ante los aumentos de precios derivados del conflicto en Medio Oriente y la guerra con Irán, lo que ha encarecido el combustible. A pesar de esto, el gasto se mantiene gracias a la solidez del mercado laboral. Los datos de empleo de abril muestran que la tasa de desempleo permaneció estable en un bajo 4,3 % y que se añadieron 115.000 puestos de trabajo, superando las expectativas. Esta relación directa entre la salud laboral y la capacidad de gasto es lo que ha permitido que el consumo no se desplome.
Bret Kenwell, analista de inversiones en EE. UU. de eToro, señaló que las ventas de abril confirman la resiliencia del consumidor estadounidense frente al alza de la gasolina. Sin embargo, advirtió que los incrementos en los costos del combustible suelen tardar un par de meses en impactar los presupuestos familiares. Kenwell sugirió que, si los precios de la energía permanecen elevados, la segunda mitad del año podría presentar un escenario más complejo para los consumidores, la economía general y la Reserva Federal.
Paralelamente, la confianza del consumidor muestra señales de agotamiento. La Universidad de Michigan reportó que la percepción sobre la situación económica actual sufrió un desplome a principios de mes. Según la encuesta, esto se debe a la creciente preocupación por los altos precios, afectando tanto las finanzas personales como la disposición a realizar adquisiciones importantes.
Esta tendencia se refleja en el sector de electrodomésticos. Aunque el informe general indica que las ventas en tiendas de electrónica y electrodomésticos subieron un 1,4 % en abril, algunas empresas del sector cuentan una historia distinta. Whirlpool, un fabricante relevante, reportó resultados del primer trimestre inferiores a lo esperado, lo que provocó una caída de hasta el 20 % en sus acciones. Roxanne Warner, directora financiera de Whirlpool, afirmó en una entrevista con Yahoo Finance que la demanda de electrodomésticos ha alcanzado niveles de recesión, citando la baja confianza del consumidor. Warner señaló que la industria se contrajo aproximadamente un 7,4 %, niveles que no se veían desde la gran crisis financiera.
No obstante, no todos los bienes duraderos presentan la misma debilidad. Datos del Departamento de Comercio indican que los nuevos pedidos de productos electrónicos y computadoras aumentaron un 3,7 % en marzo, liderando el incremento general de pedidos de bienes duraderos y registrando alzas en 11 de los últimos 12 meses.

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