En un operativo ejecutado en la comuna de Santa Cruz, ubicada en la Región de O’Higgins, la Policía de Investigaciones (PDI) logró la detención de una mujer que, según las indagaciones policiales, diseñó y ejecutó un complejo plan criminal que incluyó el robo de una millonaria suma de dinero, la simulación de un delito y el incendio provocado de su propia vivienda. El caso, que ha llamado la atención por la naturaleza de los hechos, comenzó a revelarse tras una denuncia realizada por la propia imputada, quien pretendía desviar la atención de las autoridades mediante una historia fabricada.
De acuerdo con los antecedentes recopilados por la PDI, el objetivo central de la mujer era estrictamente económico. La imputada buscaba apropiarse de una cantidad considerable de dinero perteneciente a su ex pareja, con quien compartía el inmueble donde residía. Para lograr este fin sin levantar sospechas inmediatas, la mujer ideó un escenario de criminalidad externa. En su relato inicial a las autoridades, la acusada denunció que personas desconocidas habían ingresado violentamente al departamento, cometiendo un robo en el interior. Para dar mayor verosimilitud a su versión, señaló específicamente que los delincuentes habían sustraído dos cajas de seguridad que su otrora pareja mantenía ocultas debajo de la cama.
Sin embargo, la estrategia de la mujer no se detuvo en la falsa denuncia de robo. Con el propósito de borrar cualquier evidencia del hurto y hacer creer que el caos del asalto había derivado en un siniestro, la mujer procedió a provocar un incendio en el departamento, el cual se encontraba emplazado en el cuarto piso de un edificio. Para asegurar que las llamas se propagaran y destruyeran la mayor cantidad de evidencia posible, la imputada roció combustible sobre diversos muebles del hogar, iniciando así el fuego que posteriormente obligó a la intervención de los servicios de emergencia.
La situación dio un giro crítico una vez que el Cuerpo de Bomberos logró controlar las llamas y extinguir el incendio. Tras la estabilización del inmueble, la Policía de Investigaciones inició las pericias correspondientes para determinar las causas del siniestro y validar la denuncia de asalto presentada por la mujer. Durante el desarrollo de las investigaciones, los detectives comenzaron a notar inconsistencias en la versión de los hechos entregada por la denunciante. A medida que avanzaban las diligencias, la PDI logró establecer que no hubo ingreso de terceros desconocidos, sino que la propia mujer había sido quien sustrajo el dinero de su pareja.
El hallazgo definitivo ocurrió durante la revisión exhaustiva del inmueble calcinado. Los investigadores de la PDI, aplicando técnicas de búsqueda detallada, localizaron un escondite improvisado en uno de los dormitorios del departamento. Específicamente, la mujer había ocultado una parte del botín en un zócalo ubicado sobre una ventana de la habitación. Al revisar este punto estratégico, los agentes encontraron una bolsa que contenía más de 12 millones de pesos en efectivo.
Este descubrimiento desmanteló por completo la versión de la imputada, transformándola de víctima de un supuesto asalto en la principal sospechosa de robo e incendio provocado. Ante la evidencia irrefutable del dinero oculto en la estructura del departamento, la PDI procedió a la detención flagrante de la mujer, quien quedó inmediatamente bajo custodia policial.
Tras su captura, la mujer fue trasladada y puesta a disposición del Juzgado de Garantía correspondiente. Allí deberá enfrentar el respectivo control de detención, donde se formalizarán los cargos en su contra por los delitos cometidos en el marco de este plan económico. El caso cierra con la recuperación de la millonaria suma de dinero que la mujer intentó apropiarse mediante el engaño y la destrucción de su propiedad.

