Brown de Adrogué atraviesa un momento de transformación profunda en su estructura anímica y deportiva. El equipo, que durante un tiempo se vio obligado a mirar con preocupación la zona baja de la tabla de posiciones de la Primera B, ha iniciado un proceso de cambio de mentalidad. El objetivo actual es claro: dejar atrás la angustia del descenso para enfocar todas sus energías en la pelea por los puestos de vanguardia. Este cambio de rumbo coincide con la llegada de Jorge Vivaldo, quien ha logrado que el conjunto tricolor dé pasos firmes hacia adelante, aunque el entrenador reconoce que el equipo todavía no termina de asentarse completamente. A pesar de ello, el optimismo es el sentimiento predominante en el vestuario, respaldado por una racha de resultados positivos.
En el marco de este proceso, Brown de Adrogué alcanzó un empate sin goles en su estadio contra Sportivo Italiano, un resultado que cobra especial relevancia dada la posición del rival. El conjunto visitante se ubica actualmente en el tercer puesto de la clasificación, encontrándose a tan solo cinco puntos de los líderes del torneo, Arsenal de Sarandí y Villa Dálmine. En una competición que se presenta sumamente cerrada y donde no habrá tregua hasta la jornada final, sumar puntos ante un equipo de arriba es un mensaje claro de superación.
El "Flaco" Vivaldo, en un análisis posterior al encuentro, se mostró satisfecho con el desempeño de sus dirigidos. Según el entrenador, el equipo realizó un buen partido y continúa creciendo en líneas generales. Destacó especialmente la solidez defensiva y señaló que el segundo tiempo representó la mejor versión del equipo durante el encuentro. Vivaldo subrayó el esfuerzo realizado por los futbolistas, notando un cambio evidente en el ánimo y en la presencia del equipo dentro del campo de juego. Un dato fundamental para la confianza del grupo es que este es el segundo partido consecutivo en el que el arco tricolor permanece en cero, evidenciando una mejora en la organización táctica.
Asumir la conducción de un plantel con el campeonato ya en marcha representa siempre una prueba de fuego para cualquier director técnico, y Vivaldo aceptó este desafío en un momento crítico. Brown de Adrogué comenzó la fecha 13 sumergido en la zona de descenso, una situación alarmante que obligaba a una reacción inmediata. El punto de inflexión llegó con el triunfo ante Villa San Carlos, resultado que permitió al equipo despegarse de las posiciones más bajas y comenzar a proyectarse hacia arriba.
El entrenador, oriundo de Luján y ex director técnico de Talleres de Escalada, reflexionó sobre este proceso en diálogo con Cadena Tricolor, atribuyendo la mejoría al mérito de los jugadores. Según Vivaldo, el equipo sufrió un cambio anímico necesario tras haber atravesado una mala racha. El técnico admitió que el plantel recibió un fuerte impacto, un "mazazo", tras el partido contra Villa Dálmine, pero fue precisamente a partir de ese momento que el equipo comenzó a cambiar y a encontrar su propia identidad deportiva.
No obstante, Vivaldo mantiene los pies sobre la tierra. Reconoce que la Primera B es una categoría muy pareja, donde la competencia es intensa. Recordó la dificultad del clásico reciente, un partido donde el equipo compitió, buscó el resultado y sufrió momentos complicados, teniendo la oportunidad de ganar en los instantes finales. "Estamos ahí, merodeando", afirmó el DT, consciente de que el camino hacia la estabilidad total aún requiere trabajo.
A pesar de los avances, el técnico identificó aspectos a resolver, principalmente en la fase ofensiva. Vivaldo reconoció que el equipo no ha logrado convertir goles en los últimos dos encuentros, a pesar de haber generado situaciones claras. El entrenador señaló que deben mejorar la definición, evitar los centros apurados y lograr ocupar mejor el área rival, aunque también reconoció el mérito de los defensores contrarios para evitar los goles.
El próximo desafío para Brown de Adrogué será visitar a Camioneros en Esteban Echeverría. Al respecto, Vivaldo fue sincero sobre su preparación, aclarando que no analiza a los rivales con demasiada antelación para enfocarse plenamente en su propio equipo. Si bien no ha visto muchos partidos recientes de Camioneros, posee una relación cercana con el entrenador rival, Axel Clazón, con quien fue compañero y a quien ha dirigido. Vivaldo describió a Camioneros como un equipo ascendido que hace las cosas bien y destacó que jugarán en una cancha grande y en excelentes condiciones, factores que serán tenidos en cuenta para la planificación estratégica del encuentro.


