El Gobierno de México ha tomado la decisión oficial de anular la medida que pretendía adelantar el inicio de las vacaciones escolares para el ciclo lectivo 2025-2026. Esta determinación, informada formalmente por la Secretaría de Educación este lunes 11 de mayo de 2026, surge como una respuesta directa a una ola de protestas manifestadas por diversos sectores de la sociedad civil mexicana.
La controversia se originó la semana pasada, cuando la Secretaría de Educación anunció de manera sorpresiva un cambio significativo en el calendario académico. El plan propuesto consistía en concluir las clases el día 5 de junio, lo que representaba un adelanto de casi un mes y medio respecto a la fecha que estaba prevista originalmente, la cual era el 15 de julio. Los motivos esgrimidos por la dependencia gubernamental para justificar este movimiento eran la organización del próximo Mundial de Fútbol y la presencia de altas temperaturas en algunas regiones del país durante esos meses.
Sin embargo, esta propuesta generó un rechazo inmediato y generalizado en diversos ámbitos. Padres de familia, representantes del sector empresarial y diversas organizaciones no gubernamentales (ONG) expresaron su descontento, argumentando que el adelanto afectaba la organización y el desarrollo educativo. Ante la presión social y las críticas recibidas, el Gobierno Federal convocó a una reunión nacional de autoridades educativas este lunes para revisar la viabilidad de la medida y analizar el impacto de la misma.
Como resultado de este encuentro entre autoridades, se acordó revertir la decisión y mantener el calendario escolar 2025-2026 en sus términos originales. De acuerdo con el comunicado emitido por el despacho de Educación, el ciclo escolar concluirá formalmente el próximo 15 de julio, respetando así la planificación inicial del año académico.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, quien había manifestado dudas sobre la medida desde sus primeras etapas, aclaró la situación durante su conferencia de prensa matutina. La mandataria subrayó que el adelanto de las vacaciones nunca fue una decisión definitiva, sino que se trató simplemente de una propuesta que debía ser discutida y analizada conjuntamente con las autoridades educativas de los distintos estados de la República.
En sus declaraciones, Sheinbaum fue enfática al señalar que el planteamiento actual es conservar las seis semanas de vacaciones previstas, evitando así que el periodo se extendiera a doce semanas, como hubiera sucedido de haberse implementado el adelanto. Con esta decisión final, el periodo vacacional se mantendrá estrictamente del 15 de julio al 31 de agosto, tal como estaba establecido previamente.
Este ajuste ocurre en un contexto de alta expectativa deportiva, ya que México se prepara para ser una de las sedes del Mundial de Fútbol, evento que organiza de manera conjunta junto a Estados Unidos y Canadá. El país acogerá un total de 13 partidos, los cuales se distribuirán entre tres sedes principales: la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
En cuanto a la logística de los encuentros en la capital, la Ciudad de México tendrá un papel protagónico al albergar el partido inaugural el próximo 11 de junio, mientras que el último partido en territorio mexicano se disputará el 19 de julio. La coordinación de estos eventos internacionales había sido uno de los detonantes para proponer inicialmente el cambio en el calendario escolar.
No obstante, no todas las entidades federativas estuvieron de acuerdo con la modificación. Los estados de Jalisco y Nuevo León, donde se ubican las sedes de Guadalajara y Monterrey respectivamente, habían rechazado explícitamente el adelanto de las vacaciones escolares, sumándose a la presión que finalmente llevó a la anulación de la medida por parte del Gobierno Federal.
Más allá del calendario educativo, la presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó la coyuntura para brindar garantías sobre la organización del torneo. La mandataria aseguró que se implementarán todas las condiciones de seguridad necesarias para el correcto desarrollo del Mundial de Fútbol. Asimismo, comprometió la finalización en tiempo y forma de las obras de infraestructura requeridas para el evento, haciendo especial énfasis en las mejoras en el perímetro del Estadio Azteca y las adecuaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.


