El hallazgo del cuerpo del periodista Mateo Pérez Rueda ha desencadenado una serie de reacciones oficiales y medidas de seguridad urgentes en el departamento de Antioquia. El joven comunicador, de apenas 23 años, se desempeñaba como director del medio digital El Confidente de Yarumal y también era estudiante. Su cuerpo fue localizado este viernes en una zona rural del municipio de Briceño, poniendo fin a varios días de intensas búsquedas que se llevaron a cabo en medio de condiciones de seguridad sumamente complejas debido a la presencia de grupos ilegales en el territorio.
Ante la confirmación del fallecimiento, el presidente de la República, Gustavo Petro, utilizó su cuenta oficial en la red social X para pronunciarse sobre el caso. El mandatario responsabilizó de manera directa a Jhon Edison Chalá Torrejano, quien ha sido señalado como integrante del frente Darío Gutiérrez. Según la información proporcionada por el presidente, este grupo es una estructura armada derivada del frente 36 de las disidencias de las Farc. En su mensaje, Petro fue enfático al declarar que el periodista y estudiante fue asesinado por Chalá Torrejano, vinculando el crimen directamente con esta organización criminal.
Como respuesta inmediata a este hecho violento, el presidente Gustavo Petro ordenó el fortalecimiento de la presencia militar y la intensificación de las operaciones de seguridad en el municipio de Briceño, Antioquia. El objetivo de estas directrices es reforzar la autoridad del Estado en una región donde el control territorial es disputado por estructuras armadas, buscando así garantizar la seguridad de la población civil y prevenir nuevos ataques contra comunicadores y otros actores sociales en el norte antioqueño.
Un punto fundamental de las declaraciones del jefe de Estado fue la aclaración sobre el estatus de la estructura liderada por Jhon Edison Chalá Torrejano. El presidente Petro aseguró categóricamente que dicha banda no forma parte de ningún proceso de negociación con el Gobierno nacional. Para evitar ambigüedades respecto a los diálogos de paz que el gobierno adelanta con otros grupos, el mandatario reiteró que con la banda de Edison Chalá no existe negociación alguna. Asimismo, Petro señaló que la actividad principal de este grupo criminal en la región es el control y la explotación de la minería ilegal de oro, lo que evidencia la naturaleza delictiva de la organización.
La recuperación del cadáver de Mateo Pérez Rueda fue posible gracias a la coordinación de una misión humanitaria liderada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Defensoría del Pueblo. Estas entidades lograron ingresar a sectores rurales del corregimiento de Travesías, áreas donde operan estructuras armadas ilegales y donde el acceso es restringido y peligroso. El CICR confirmó que la operación tenía como propósito fundamental aliviar el sufrimiento de la familia del periodista y permitir que el cuerpo fuera entregado para una sepultura digna, tras los días de incertidumbre que siguieron a su desaparición.
Este asesinato ha provocado además un impacto político significativo dentro del propio Gobierno nacional. Gloria Cuartas, directora de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz, solicitó explicaciones públicas al alto comisionado para la Paz, Otty Patiño. Cuartas cuestionó los acercamientos y las conversaciones que el Gobierno mantiene actualmente con las disidencias ligadas a alias Calarcá, especialmente después de que estructuras asociadas al frente 36 fueran señaladas como las responsables del crimen en Briceño.
En sus declaraciones, la funcionaria fue crítica respecto a estos diálogos, afirmando que estos grupos "asesinan periodistas, firmantes del acuerdo de paz, imponen el miedo y la violencia". Esta solicitud de aclaraciones pone de relieve las tensiones internas sobre la estrategia de paz frente a la persistencia de la violencia en las regiones. Mientras tanto, el presidente Petro insistió una vez más en que no hay ningún vínculo negociador con la estructura de Chalá Torrejano, separando la gestión de paz de la lucha contra las bandas dedicadas a la minería ilegal y el asesinato de civiles.


