En el marco de su agenda de trabajo como directora de Proyectos de Fundación Mapfre, la Infanta Elena ha llevado a cabo una serie de visitas a proyectos sociales en Panamá, destacando su paso por una iniciativa orientada al apoyo educativo de madres adolescentes en una de las zonas más vulnerables de la capital panameña. El propósito de este desplazamiento es supervisar y dar visibilidad a los programas que buscan mitigar la exclusión social y fomentar el desarrollo personal y profesional de colectivos en riesgo.
Una de las paradas centrales de su recorrido fue el proyecto Las Claras, una iniciativa impulsada por la fundación Voces Vitales Panamá que cuenta con el respaldo financiero y organizativo de Fundación Mapfre. Durante su estancia en el centro, la Infanta Elena realizó un recorrido exhaustivo por las instalaciones, donde pudo conocer de primera mano el funcionamiento de la guardería. En este espacio, diversos bebés de pocos meses permanecen bajo la supervisión y el cuidado de voluntarios, permitiendo que sus madres puedan ausentarse para retomar su formación académica. Asimismo, la Infanta visitó las áreas dedicadas al desarrollo motriz de los menores, subrayando la importancia de la atención temprana. El encuentro estuvo acompañado por un gesto emotivo, ya que un coro compuesto por niños beneficiarios del proyecto ofreció una actuación musical para todos los asistentes.
El proyecto Las Claras se define como un sistema de acompañamiento integral. Según la información proporcionada por la fundación, el objetivo es brindar a las madres adolescentes las herramientas necesarias para que puedan continuar sus estudios, fortalecer sus capacidades personales y avanzar en la construcción de sus proyectos de vida. Al respecto, Elvira Vega, directora general de Fundación Mapfre, explicó a la agencia EFE que este programa no solo ofrece la oportunidad de formación en el ámbito personal y profesional, sino que también implementa una atención integral y preventiva. Esta estrategia busca que tanto las madres como los niños y niñas aprendan a afrontar sus situaciones desde el inicio, asegurando un entorno de estabilidad.
La ubicación del centro es un dato relevante para comprender el impacto de la iniciativa. La casa se encuentra situada en el barrio de Felipillo, una zona periférica de la capital panameña caracterizada por presentar altos índices de criminalidad. En este entorno complejo, el proyecto funciona como un refugio educativo donde las jóvenes madres pueden dejar a sus hijos durante el horario matutino, eliminando así una de las principales barreras que les impiden finalizar sus estudios básicos.
Carolina Landucci, directora ejecutiva de la fundación Voces Vitales Panamá, detalló el funcionamiento técnico del programa. Explicó que las beneficiarias acuden diariamente con sus bebés durante un periodo de 18 meses. Al finalizar este ciclo, las jóvenes se gradúan con un bachiller de comercio con énfasis en contabilidad, además de obtener certificaciones como asistente de servicio al cliente y manejo de caja. Landucci hizo una crítica al sistema educativo formal, señalando que, aunque en Panamá es legal que las madres adolescentes asistan a la escuela, en la práctica el sistema suele expulsarlas o marginarlas, razón por la cual este programa es fundamental para retornarlas al sistema educativo.
La meta final del proyecto es garantizar que la maternidad adolescente no se convierta en un impedimento para el crecimiento académico y profesional, rompiendo así los ciclos generacionales de pobreza y exclusión. Para lograrlo, el modelo de intervención no se limita a lo académico, sino que integra el acceso a la educación con trabajos enfocados en la salud mental, el empoderamiento femenino y la formación en valores. Hasta la fecha, cerca de 200 madres adolescentes y sus hijos se han beneficiado de este esquema, que incluye atención psicosocial, capacitación técnica, servicios de salud integral y el fomento del apego y desarrollo infantil temprano.
La Infanta Elena no estuvo sola en estas visitas; estuvo acompañada por Elvira Vega, la directora general de Fundación Mapfre; Óscar Ortega, director ejecutivo de Mapfre Panamá y Centroamérica; y Guzmán Palacios, embajador de España en Panamá. Este equipo coordinó una agenda que comenzó el día anterior y que concluye el jueves. Además del proyecto Las Claras, la agenda de trabajo incluye la visita a escuelas socioculturales situadas en Portobelo, una localidad costera del Caribe, así como la supervisión de diversas escuelas deportivas ubicadas en la Ciudad de Panamá.


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