En la ciudad de Tegucigalpa se llevó a cabo el Foro Internacional: Reformas para la Igualdad de Género y la Participación Política de las Mujeres, un espacio diseñado para analizar y proponer cambios estructurales en el sistema electoral hondureño. Este evento se desarrolló en el marco del proyecto EUROELECT-H, el cual tiene como objetivo brindar apoyo al ciclo electoral en Honduras para asegurar procesos transparentes y pacíficos. Dicha iniciativa cuenta con el financiamiento de la Unión Europea y es implementada conjuntamente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres.
El foro se constituyó como un punto de encuentro estratégico donde convergieron tomadores de decisión, lideresas políticas, representantes de la sociedad civil y delegados de organismos internacionales. El motor principal de este espacio fue el Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH), organización que impulsó el diálogo y la reflexión sobre las reformas electorales necesarias desde una perspectiva centrada en los derechos políticos de las mujeres. Durante la jornada, se facilitó el intercambio de experiencias comparadas de otros países de América Latina, permitiendo analizar propuestas concretas para fortalecer la participación femenina y avanzar hacia una igualdad de género real en la toma de decisiones.
Durante su intervención, Wesly Vásquez, presidenta del FMPH, destacó la importancia del respaldo de la cooperación internacional para generar estos espacios de debate. Asimismo, enfatizó que la organización ha estado trabajando intensamente en el tema de la paridad, con el objetivo primordial de lograr que se cumpla un 50 % de participación política de las mujeres en los cargos de elección popular.
La respuesta desde el Poder Legislativo fue receptiva. Lissi Cano, vicepresidenta del Congreso Nacional e integrante de la Comisión de Reformas Electorales, manifestó la disposición de la institución para seguir trabajando en reformas que fortalezcan la democracia y garanticen que la participación de las mujeres en la vida política del país sea efectiva. Cano reiteró su compromiso personal y profesional en esta lucha por la representación equitativa.
El foro no solo se limitó al análisis interno, sino que puso en perspectiva los avances de América Latina. En los últimos años, la región ha implementado reformas orientadas a mejorar la transparencia, la integridad y la inclusión, incorporando mecanismos para prevenir la violencia política contra las mujeres y avanzar en la representación paritaria. En Honduras, esta necesidad se ha vuelto urgente debido a los desafíos identificados en procesos electorales recientes y la urgencia de robustecer la institucionalidad democrática mediante un marco normativo con enfoque de género.
El evento, que tuvo una duración de aproximadamente dos horas en formato presencial, contó con una conferencia marco y paneles integrados por expertas nacionales e internacionales. Como resultado tangible de este encuentro, el FMPH realizó la entrega formal de su propuesta de reformas electorales ante la Comisión de Reformas Electorales del Congreso Nacional. Esta agenda busca consolidar una democracia paritaria, establecer reglas más justas de participación y crear mecanismos efectivos para prevenir la violencia política contra las mujeres.
La urgencia de estas reformas se sustenta en datos críticos. Según información detallada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), en las elecciones generales de 2025, la representación femenina sigue siendo baja: de las 128 diputaciones, solo 36 están ocupadas por mujeres. La brecha es aún más pronunciada en los gobiernos locales, donde únicamente el 7 % de las alcaldías son lideradas por mujeres.
A este déficit de representación se suma la alarmante cifra de violencia política de género. Organizaciones de mujeres documentaron más de 102,565 mensajes sexistas durante el año 2025, lo que evidencia el uso de la misoginia como herramienta para desplazar a las mujeres del poder y deteriorar la calidad del debate público.
Complementando este análisis, el sistema EMONITOR+, desarrollado por el PNUD con la contribución de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), reveló que el 19 % de las publicaciones monitoreadas en redes sociales contenían violencia basada en género. Este fenómeno tuvo picos de incremento en noviembre y diciembre de 2025, demostrando que una de cada cinco publicaciones utilizaba lenguaje ofensivo, divisivo y deslegitimador para reproducir estereotipos y narrativas de exclusión contra mujeres en espacios públicos y políticos.


