Al menos 23 personas resultaron heridas en un tiroteo ocurrido durante una fiesta cerca del lago Arcadia en Oklahoma, el más reciente de una serie de incidentes violentos que han afectado a Estados Unidos durante el fin de semana, involucrando a jóvenes y adultos jóvenes. El incidente, que tuvo lugar alrededor de las 9 p.m., hora local, cerca de un campamento a unos 21 kilómetros al norte de Oklahoma City, ha generado una respuesta inmediata por parte de las autoridades y ha puesto de manifiesto la creciente preocupación por la violencia armada en el país.
Emily Ward, portavoz de la policía de Edmond, confirmó que las víctimas sufrieron heridas de diversa gravedad, incluyendo heridas de bala. Un sistema hospitalario local reportó que 13 personas fueron hospitalizadas el domingo como consecuencia del tiroteo. A pesar de la gravedad de la situación, la policía ha declarado que no hay sospechosos bajo custodia, pero creen que no existe una amenaza activa para el público en este momento.
Obviamente, esta es una situación muy aterradora , declaró Ward a periodistas en el lugar de los hechos. Estamos trabajando muy duro para encontrar a estos sospechosos y ayudar a las víctimas . La investigación se centra en determinar las causas del tiroteo y en identificar a los responsables.
Este ataque se suma a una alarmante estadística de tiroteos masivos en Estados Unidos. Según el Gun Violence Archive, ya se han registrado más de 130 tiroteos masivos con cuatro o más víctimas en lo que va del año. La violencia armada ha cobrado la vida de al menos 278 jóvenes de entre 12 y 17 años y ha dejado a otros 796 heridos, según datos del mismo archivo.
El incidente en Oklahoma ocurrió pocas horas después de otro tiroteo en una fiesta posterior al baile de graduación en Indianapolis, donde una mujer murió y al menos otras dos personas resultaron heridas. Además, el sábado, dos adolescentes de 16 y 17 años perdieron la vida y al menos 10 personas resultaron heridas en una fiesta en Texas, donde participaban menores y adultos jóvenes.
Las autoridades han revelado que la fiesta en Oklahoma fue un evento no autorizado que fue promocionado en múltiples plataformas de redes sociales, atrayendo a una gran multitud de adultos jóvenes de toda el área metropolitana. Aún no está claro qué desencadenó el tiroteo, y la policía está llevando a cabo entrevistas con víctimas y testigos para obtener más información.
Según informes de la afiliada de CNN KOKH, las autoridades creen que dos hombres que usaban pasamontañas fueron los responsables de abrir fuego. Sin embargo, la policía de Edmond se ha negado a ofrecer más detalles sobre los sospechosos, argumentando que la investigación está en curso y que no se divulgará información que pueda comprometer el caso.
Tres personas están siendo tratadas en el Hospital Integris Health Edmond, mientras que otras 10 fueron trasladadas al Centro Médico Integris Health Baptist en Oklahoma City. Las autoridades no han revelado el rango de edad de las víctimas, pero han confirmado que la fiesta comenzó después del anochecer y que no era una reunión autorizada ni reservada.
El lago Arcadia es un destino popular para actividades recreativas como picnics, acampadas, pesca y deportes acuáticos. Edmond, la ciudad donde ocurrió el tiroteo, tiene una población de alrededor de 100.000 habitantes.
En redes sociales circuló un volante que anunciaba un evento llamado Sunday Funday cerca del lago para la noche del domingo. Los organizadores del evento expresaron su pesar por lo ocurrido y pidieron disculpas a todos los afectados. Por favor, recen por nosotros y pedimos disculpas a todos , dijeron en una publicación aparte.
La policía de Edmond continúa investigando el tiroteo y solicita la colaboración de la comunidad para identificar a los responsables. Se insta a cualquier persona que tenga información relevante a ponerse en contacto con las autoridades. Este incidente subraya la urgencia de abordar la violencia armada en Estados Unidos y de implementar medidas para proteger a los jóvenes y a la comunidad en general. La creciente frecuencia de tiroteos masivos en eventos sociales y lugares públicos ha generado un debate nacional sobre el control de armas y la necesidad de fortalecer las leyes de seguridad.










