A menos de un mes de la primera vuelta presidencial, una nueva encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC), financiada y publicada por la revista Cambio, confirma la tendencia observada en otros sondeos. La medición, realizada entre el 23 y el 30 de abril, a través de 2.157 cuestionarios presenciales en 56 municipios de Bogotá y en las regiones del Caribe, Centro Oriente, Centro Sur, Amazonia, Eje Cafetero, Llanos y Pacífico, con un margen de error del 3%, revela cómo se perfilan los votos para el 31 de mayo.
Según la encuesta, el 71% de los ciudadanos encuestados tiene la intención de acudir a las urnas. De estos, el 37,2% elegiría a Iván Cepeda en la primera vuelta. Abelardo De la Espriella se ubica en segundo lugar con un 20,4% de intención de voto, seguido por Paloma Valencia con un 15,6%. El voto en blanco ocupa el cuarto lugar con un 8,3%, mientras que los diez candidatos restantes no superan el 3%. Sergio Fajardo se sitúa en quinto lugar con un 2,7%, y Claudia López y Santiago Botero empatan en sexto lugar con un 1,5%.
Esta medición presenta un cambio significativo en comparación con la encuesta de marzo, donde Paloma Valencia ocupaba el segundo lugar con el 22,2% y Abelardo De la Espriella le seguía con el 15,4%. Ahora, los escenarios se han invertido, aunque Iván Cepeda mantiene su delantera y aumenta su porcentaje en tres puntos, pasando del 34,5% en marzo al 37,2% actual.
A pesar de liderar la intención de voto, Iván Cepeda también encabeza la lista de candidatos por los que los encuestados aseguran que nunca votarían, con un 32,7%. Le siguen Abelardo De la Espriella con un 16% y Paloma Valencia con un 15,1%.
La encuesta también explora los posibles escenarios de segunda vuelta. Según la medición, el candidato del oficialismo ganaría en todos los enfrentamientos. Si se enfrentara a Abelardo De la Espriella, Cepeda obtendría un 46,4% de los votos, superando al abogado por 8,5 puntos porcentuales (37,9%).
En un hipotético balotaje entre Cepeda y Valencia, el candidato del petrismo obtendría el 44% de los votos, mientras que la representante del uribismo alcanzaría el 40%. De igual manera, Cepeda superaría a Sergio Fajardo en una segunda vuelta, obteniendo el 46,2% de los votos frente al 31,5% de Fajardo, lo que representa una diferencia de 14,7 puntos.
La percepción de la imagen del presidente Gustavo Petro también fue evaluada en la encuesta. En abril, el 49,3% de los encuestados tiene una visión positiva de su gestión, frente al 43,6% que la percibe como negativa. Si bien la aprobación del presidente se mantiene alta, es inferior a los niveles registrados en febrero (54,5%) y marzo (50,9%).
La encuesta del CNC se suma a otras mediciones recientes, como la de Invamer, que también ubican a Cepeda, De la Espriella y Valencia como los candidatos con mayor intención de voto. Estos resultados sugieren que la contienda electoral se perfila como una disputa entre el candidato del oficialismo, el representante de la derecha y la candidata del uribismo, con un voto indeciso que podría ser determinante en la definición de la elección. La alta intención de voto en blanco también representa un factor importante a considerar, ya que podría influir en el resultado final de la primera vuelta.
El Centro Nacional de Consultoría (CNC) detalló la ficha técnica de la encuesta, destacando que la recolección de datos se realizó a través de cuestionarios presenciales en una muestra representativa de la población nacional. El margen de error del 3% indica que los resultados pueden variar en esa proporción, pero la tendencia general observada en la encuesta sugiere que Iván Cepeda es el candidato con mayor probabilidad de avanzar a la segunda vuelta.
La campaña presidencial entra en su fase final, y los candidatos intensificarán sus esfuerzos para convencer a los votantes indecisos. La encuesta del CNC proporciona información valiosa sobre las preferencias electorales de los ciudadanos y los posibles escenarios de segunda vuelta. Sin embargo, es importante recordar que las encuestas son solo una fotografía del momento y que el resultado final de la elección dependerá de la movilización de los votantes y de los acontecimientos que puedan ocurrir en las próximas semanas. La incertidumbre política sigue siendo alta, y la elección presidencial se presenta como un desafío para la democracia colombiana.











