La carretera Juárez-Chihuahua, una vía crucial para el transporte y la conexión entre la frontera y el interior del estado, está recibiendo trabajos de reparación por parte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), aunque a un ritmo que genera preocupación ante el estado general de deterioro de la vía. A la fecha, se han completado poco más de 46 kilómetros de trabajos, una fracción de los 362 kilómetros que conforman la carretera.
Las cuadrillas de trabajadores de la SICT se encuentran actualmente a la altura del kilómetro 272, entre Villa Ahumada y Ciudad Juárez, realizando la reposición de la carpeta asfáltica en un tramo limitado. La intervención, que incluye fresado y aplicación de carpeta asfáltica de granulometría densa, se concentra en ambos cuerpos de la carretera, avanzando en el cuerpo A del kilómetro 270+000 al 288+000 y en el cuerpo B del kilómetro 238+700 al 255+500, del 268+000 al 277+500 y del 277+500 al 279+540.
Según la información proporcionada por la SICT, se han concluido los trabajos en el cuerpo B, entre los kilómetros 238+700 y 255+500, y actualmente se trabaja en el cuerpo A, entre los kilómetros 270 y 288. La inversión destinada a estos tramos, bajo el esquema de conservación periódica 2026, asciende a 147.57 millones de pesos.
Sin embargo, a pesar de la inversión y los trabajos en curso, la meta total de reparación de 105.34 kilómetros en 6 tramos parece insuficiente para abordar el deterioro generalizado de la carretera, especialmente considerando que 46.34 kilómetros ya están en reparación, lo que representa menos de la mitad de la meta establecida.
La condición de la carretera Juárez-Chihuahua ha sido un tema recurrente de controversia entre los gobiernos estatal y federal. Desde el primer año de la actual administración de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, se han señalado las malas condiciones de los tramos federales, que representan 232 de los 362 kilómetros totales de la vía. Los 106 kilómetros restantes corresponden a tramos estatales, que abarcan desde la ciudad de Chihuahua hasta la caseta de Sacramento.
En 2024, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) del gobierno estatal estimó que se requerirían más de 9 mil millones de pesos para reparar los tramos federales, que presentan una extensa red de baches y un deterioro significativo. Asimismo, la SCOP alertó que desde 2021 no se había realizado mantenimiento preventivo a las vías federales del estado.
El secretario de Comunicaciones y Obras Públicas del gobierno estatal, Jorge Chánez, reconoció que la intervención actual corresponde al gobierno federal, como resultado de una gestión de la gobernadora Campos Galván.
La falta de una solución integral para la carretera Juárez-Chihuahua genera preocupación entre los usuarios y los sectores económicos de la región, ya que el deterioro de la vía afecta la eficiencia del transporte de mercancías y personas, incrementa los costos de operación y aumenta el riesgo de accidentes.
A pesar del deterioro constante, especialmente durante la temporada de lluvias, ninguna instancia de gobierno ha informado sobre la contemplación de una reparación total de la carretera. La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las reparaciones parciales y la necesidad de una inversión a largo plazo para garantizar la seguridad y la funcionalidad de esta importante vía de comunicación.
Mientras tanto, elementos de una unidad especializada de la dependencia federal realizan revisiones exhaustivas en ambos sentidos a la altura del kilómetro 302, en un esfuerzo por garantizar la seguridad de los usuarios. La situación de la carretera Juárez-Chihuahua sigue siendo un desafío para las autoridades y un motivo de preocupación para los habitantes de la región.












