El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este viernes su retórica hostil hacia Cuba, reiterando la posibilidad de una intervención militar estadounidense en la isla, incluso sugiriendo que podría ocurrir de camino de regreso de una hipotética guerra en Irán. Sus declaraciones, realizadas durante un evento en West Palm Beach, Florida, provocaron una fuerte reacción del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien advirtió que no habrá rendición ante una agresión.
Trump, sonriendo ampliamente mientras hablaba, mencionó la posibilidad de tomar el control de Cuba casi de inmediato , refiriéndose a un amigo suyo de origen cubano presente en la multitud. El mandatario estadounidense vinculó esta posible acción a la conclusión de las operaciones militares en Medio Oriente, afirmando que la Armada estadounidense, específicamente el portaaviones USS Abraham Lincoln, podría acercarse a la costa cubana y forzar una rendición rápida. Lo haremos de camino de regreso desde Irán, tendremos uno de nuestros grandes, quizá el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo. Haremos que entre, se detenga a unas 100 yardas de la costa, y ellos dirán: muchas gracias, nos rendimos , declaró Trump.
Esta no es la primera vez que Trump plantea la posibilidad de una intervención en Cuba. En enero, advirtió a la isla que hiciera un trato antes de que sea demasiado tarde , poco después de que fuerzas estadounidenses intentaran, sin éxito, capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro. A finales de febrero, Trump habló de una toma de control amistosa , alegando que el gobierno cubano estaba en conversaciones con Washington sobre el futuro del país. En marzo, el mandatario estadounidense llegó a afirmar que podría tener el honor de tomar Cuba , describiéndola como una nación muy debilitada y un desastre en decadencia .
La respuesta de Díaz-Canel fue contundente. A través de su cuenta en la red social X, el presidente cubano declaró que, ante una agresión, no habrá rendición en la isla. Ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en Cuba. Tropezará con un pueblo decidido a defender la soberanía y la independencia en cada palmo del territorio nacional , afirmó Díaz-Canel. El líder cubano también instó a la comunidad internacional a estar atenta a un posible acto criminal por parte de Estados Unidos, señalando que la amenaza de Trump representa una escalada peligrosa y sin precedentes .
Díaz-Canel ha advertido previamente sobre la posibilidad de una agresión estadounidense y ha llamado a la preparación del pueblo cubano para defender su territorio. En su mensaje más reciente, el presidente cubano enfatizó que nadie honesto puede aceptar la excusa de que Cuba sea una amenaza para Estados Unidos.
Los comentarios de Trump se produjeron en el marco de la firma de un decreto que amplía las sanciones estadounidenses contra Cuba y sus afiliados. Estas nuevas medidas, anunciadas a finales de enero, buscan restringir aún más el acceso de Cuba a recursos económicos, especialmente en los sectores de energía, minería, defensa y seguridad. El decreto también apunta a individuos responsables de serios abusos a los derechos humanos y actos de corrupción en la isla.
El Departamento del Tesoro, en coordinación con el Departamento de Estado, podría prohibir la apertura de cuentas bancarias, imponer restricciones o congelar propiedades e intereses de personas y entidades sancionadas. Trump argumenta que Cuba representa un riesgo para Estados Unidos debido a su supuesto apoyo a grupos considerados terroristas, como Hamas o Hezbollah, acusaciones que La Habana rechaza categóricamente.
Las sanciones estadounidenses contra Cuba, que incluyen un embargo económico desde la década de 1960, se han intensificado desde enero, tras el intento fallido de derrocar al gobierno de Maduro en Venezuela. La caída de Maduro significó para Cuba la pérdida de su principal proveedor de petróleo, lo que ha generado una grave crisis energética en la isla. Aunque la situación se alivió temporalmente en marzo con la llegada de crudo ruso, la amenaza de Trump de imponer aranceles adicionales a los países que suministren petróleo a Cuba ha complicado aún más el panorama.
La escalada de tensiones entre Estados Unidos y Cuba plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad regional y el futuro de las relaciones bilaterales. La comunidad internacional observa con atención la situación, mientras que el gobierno cubano se prepara para enfrentar lo que considera una amenaza inminente a su soberanía e independencia. La retórica agresiva de Trump y las nuevas sanciones estadounidenses han exacerbado la crisis económica en Cuba y han generado un clima de incertidumbre y tensión en la isla. La posibilidad de una intervención militar estadounidense, aunque aún no confirmada, sigue siendo una preocupación latente para el gobierno y el pueblo cubanos.











