El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia al cargo la noche del viernes 1 de mayo, dos días después de ser acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de tener vínculos con el Cártel de Sinaloa. Rocha Moya, en un mensaje a medios, afirmó tener la conciencia tranquila y calificó las acusaciones como falsas y dolosas . La decisión se produce horas después de que la Fiscalía General de la República (FGR) exigiera pruebas a Estados Unidos sobre las acusaciones.
El aún gobernador explicó que su licencia tiene como objetivo no entorpecer las investigaciones que lleva a cabo la FGR, reiterando su convicción republicana. Informé al pueblo de Sinaloa que hoy presenté ante el Congreso del Estado la solicitud de licencia temporal al cargo de gobernador , declaró. La licencia se mantendrá activa mientras dure la investigación , aseguró.
Rocha Moya enfatizó su integridad, afirmando que puede ver a mi pueblo y a mi familia de frente porque no los he traicionado y nunca los traicionaré . Subrayó que está dispuesto a colaborar con las instituciones del país en lo que sea necesario.
El político de Morena, una de las diez personas señaladas por el Departamento de Justicia estadounidense, atribuyó las acusaciones a motivos políticos. No voy a permitir que me utilicen para dañar al movimiento al que pertenezco y que ha cambiado para bien la vida de millones de mexicanas y mexicanos que durante décadas fueron víctimas de quienes se creyeron con el derecho de despojarlos hasta de lo más elemental , afirmó.
El gobernador concluyó su mensaje con una afirmación de optimismo sobre el futuro de México: México seguirá cambiando para bien porque tenemos mucho pueblo .
De acuerdo con la Constitución de Sinaloa, ante una licencia temporal del gobernador, el Secretario General de Gobierno asume el cargo. Sin embargo, Yeraldine Bonilla, actual Secretaria General de Gobierno, también ha solicitado licencia debido a su embarazo. Esto ha llevado al Congreso de Sinaloa a convocar a una reunión extraordinaria para este sábado 2 de mayo a las 8:00 horas, tiempo local, con el fin de elegir al gobernador o gobernadora temporal del estado.
La situación política en Sinaloa se complica aún más con la licencia temporal solicitada por el presidente municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendivil, también señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de Los Chapitos, liderada por los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán Loera.
El Cabildo de Culiacán aprobó la licencia de Gámez Mendivil durante una sesión extraordinaria celebrada la noche del 1 de mayo. En su lugar, se tomó protesta a Ana Miriam Ramos Villarreal como síndica interina. La licencia del alcalde de Culiacán es por un periodo mayor a 10 días, según el orden del día de la sesión del Cabildo.
La solicitud de licencia de Rocha Moya y Gámez Mendivil, junto con las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, han generado una profunda incertidumbre política en Sinaloa. La elección del gobernador temporal y la investigación de la FGR serán cruciales para determinar el futuro político del estado.
La FGR, por su parte, ha insistido en la necesidad de que Estados Unidos presente pruebas concretas que respalden las acusaciones contra Rocha Moya y otros funcionarios sinaloenses. Hasta el momento, no se ha revelado información adicional sobre el contenido de las investigaciones en curso.
La situación en Sinaloa es particularmente sensible debido a la histórica presencia del Cártel de Sinaloa en la región y los desafíos que enfrenta el gobierno mexicano en su lucha contra el crimen organizado. Las acusaciones contra funcionarios de alto nivel podrían tener implicaciones significativas para la estabilidad política y la seguridad en el estado.
El Congreso de Sinaloa se enfrenta ahora a la tarea de elegir un gobernador temporal que pueda garantizar la continuidad de la administración estatal y colaborar con las investigaciones en curso. La elección se espera que sea un proceso delicado, dada la polarización política y las acusaciones que pesan sobre varios funcionarios.
La comunidad internacional observa de cerca la situación en Sinaloa, ya que las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos podrían tener implicaciones para la cooperación bilateral en materia de seguridad y combate al narcotráfico. La transparencia y la rendición de cuentas serán fundamentales para restaurar la confianza en las instituciones y garantizar la estabilidad en la región.
La renuncia de Rocha Moya y Gámez Mendivil, aunque presentada como una medida para no obstaculizar las investigaciones, también puede interpretarse como una admisión implícita de la gravedad de las acusaciones. La opinión pública en Sinaloa está dividida, con algunos que apoyan a los funcionarios y otros que exigen una investigación exhaustiva y transparente.
El futuro político de Sinaloa pende de un hilo, a la espera de los resultados de las investigaciones y la elección del gobernador temporal. La situación exige un liderazgo firme y una colaboración estrecha entre las autoridades estatales y federales para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.










