Ronny Rodríguez y William Pittí, investigados por presuntas escuchas telefónicas ilegales durante la administración de Ricardo Martinelli (2009-2014), han presentado un recurso de nulidad contra las pesquisas realizadas por el Ministerio Público, alegando violaciones al debido proceso. La acción legal se produce tras la suspensión del juicio programado para el 29 de abril, y busca invalidar la investigación por presuntos errores en los plazos y en el respeto a los derechos de la defensa.
El recurso, presentado ante el Juzgado Primero Liquidador de Causas Penales, argumenta que la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada excedió el término legal para completar la investigación. Según la defensa, la fiscalía disponía de un plazo de cuatro meses para perfeccionar la investigación, pero lo superó sin solicitar una prórroga al juez competente.
De acuerdo con el documento, la investigación se inició el 29 de julio de 2014, y la fiscalía presentó la vista fiscal con una solicitud de llamamiento a juicio el 13 de abril de 2015, lo que representa un retraso de cuatro meses con respecto al plazo establecido por la ley. La defensa enfatiza que en ningún momento la fiscalía solicitó una prórroga judicial para continuar con las pesquisas, lo que, a su juicio, constituye un vicio de nulidad.
Además del incumplimiento de los plazos, el recurso alega que la fiscalía llevó a cabo diversas diligencias investigativas sin la presencia de un abogado defensor, lo que, según la defensa, vulnera el derecho a la defensa de los acusados. Esta falta de representación legal durante las diligencias podría haber afectado la validez de las pruebas obtenidas y, por ende, la integridad del proceso.
Tras la presentación del recurso de nulidad, el juzgado debe ahora dar traslado a la fiscalía para que presente sus argumentos y consideraciones al respecto. Una vez recibida la respuesta de la fiscalía, el juez emitirá una decisión sobre la procedencia o no del recurso.
El juicio contra Rodríguez y Pittí, inicialmente fijado para el 29 de abril, fue suspendido debido a un desacuerdo sobre la admisión de pruebas presentadas por la querella. Rosendo Rivera, abogado de uno de los querellantes, informó que había presentado 74 pruebas para ser evacuadas durante el juicio, pero la juez Águeda Rentería solo admitió cinco. Esta decisión generó controversia y llevó a la suspensión del juicio para permitir una revisión más exhaustiva de las pruebas.
La nueva fecha para la celebración del juicio ha sido fijada para el 22 de mayo. Sin embargo, la presentación del recurso de nulidad podría generar un nuevo retraso en el proceso, ya que el juez debe resolver primero sobre la validez de la investigación.
Rodríguez y Pittí permanecen detenidos preventivamente en la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) a la espera de una resolución del caso. Ambos se entregaron a las autoridades el 26 de marzo, después de permanecer prófugos durante más de diez años.
Además de las acusaciones por escuchas telefónicas ilegales, Rodríguez y Pittí también enfrentan cargos por la presunta comisión del delito de peculado, relacionado con la pérdida de los equipos utilizados para realizar las interceptaciones telefónicas y de correos electrónicos. La investigación sugiere que los equipos se encontraban en las instalaciones del Consejo de Seguridad Nacional, en el edificio 150 de Quarry Heights, y que su manejo estaba a cargo de los dos investigados.
Según las pesquisas, los equipos fueron utilizados para espiar a aproximadamente 150 personas, incluyendo dirigentes sindicales, gremiales, políticos y empresarios opositores al gobierno de Ricardo Martinelli. La investigación ha revelado que las escuchas telefónicas y el acceso a correos electrónicos se realizaron sin la debida autorización judicial, lo que constituye una violación de la ley y de los derechos fundamentales de las personas afectadas.
El expresidente Ricardo Martinelli también fue juzgado por este caso, pero fue declarado no culpable de los delitos imputados. Sin embargo, Martinelli se encuentra actualmente asilado en Colombia, después de salir del país tras ser condenado en el caso New Business por cargos de blanqueo de capitales. Su situación legal y su posible implicación en el caso de las escuchas telefónicas siguen siendo objeto de debate y controversia.
La presentación del recurso de nulidad por parte de Rodríguez y Pittí introduce un nuevo elemento en este complejo caso, que ha generado gran atención pública y ha puesto en evidencia las posibles prácticas de espionaje político durante la administración de Ricardo Martinelli. La decisión del juez sobre la validez de la investigación tendrá un impacto significativo en el futuro del proceso y en la búsqueda de justicia para las víctimas de las escuchas telefónicas ilegales. El caso continúa siendo monitoreado de cerca por la opinión pública y por los defensores de los derechos humanos, quienes esperan que se esclarezcan todos los hechos y se castigue a los responsables.










