La Paz, 1 de mayo de 2026 (ABI). El Gobierno boliviano manifestó su rechazo al paro indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) y reiteró su llamado al diálogo como vía para encontrar soluciones conjuntas a los desafíos que enfrenta el país. La respuesta oficial se produjo tras un cabildo realizado en El Alto, donde diversos sectores afiliados a la COB decidieron avanzar con la medida de presión.
José Luis Gálvez, vocero oficial de la Presidencia del Estado, comunicó la posición del gobierno durante una conferencia de prensa. Gálvez argumentó que las organizaciones que impulsan el paro no representan a la totalidad de la ciudadanía, especialmente a aquellos que buscan la reactivación económica y la estabilidad laboral.
El vocero enfatizó que la única manera de superar la crisis económica actual, que según el gobierno es resultado de decisiones erróneas tomadas por la administración anterior, es a través del trabajo y la producción. Lo que nos han planteado es un paro nacional, están hablando de bloqueo, no de trabajo. Tenemos que tener muy claro que, en realidad, la única forma de vencer la crisis es que creamos las condiciones necesarias para poder producir; se sale adelante, se avanza, trabajando, no parando, no bloqueando , declaró Gálvez.
Gálvez recordó que Bolivia ha concluido un extenso proceso electoral de nueve meses, que culminó con la elección de más de 5.000 nuevas autoridades. Según el gobierno, este resultado electoral representa un mandato claro de la población para dejar atrás un pasado marcado por el conflicto, los bloqueos y la imposición de medidas unilaterales.
En este contexto, el gobierno del presidente Rodrigo Paz reafirmó su compromiso con el diálogo y la búsqueda de consensos con todos los sectores de la sociedad. Nosotros volvemos a reiterar la invitación al diálogo, a la construcción conjunta de soluciones, esa es la respuesta clara y concreta del Gobierno nacional , afirmó el vocero presidencial.
Para facilitar este diálogo, el gobierno se propone iniciar conversaciones con diversas organizaciones que representan a la población, incluyendo sindicatos, gremios empresariales, líderes políticos y autoridades electas. El objetivo es construir acuerdos que beneficien al país en su conjunto.
Gálvez advirtió que un paro o bloqueo nacional solo generaría perjuicios para aquellos que dependen del trabajo diario, así como para el sector gremial y comercial. Subrayó que estas medidas de presión afectarían negativamente la economía y dificultarían la recuperación del país.
El anuncio del paro de la COB ha generado reacciones diversas en el ámbito empresarial. Microempresarios y representantes del empresariado privado han expresado su rechazo al pedido de incremento salarial planteado por la COB, argumentando que un aumento adicional podría comprometer la sostenibilidad de las fuentes de empleo. Recordaron que ya se aprobó un incremento salarial del 20% en enero de este año.
El gobierno insiste en que el diálogo es la herramienta más efectiva para abordar las demandas de los trabajadores y encontrar soluciones que sean viables y beneficiosas para todos los sectores de la sociedad. Se espera que en los próximos días se inicien las conversaciones entre representantes del gobierno y de la COB para evitar la radicalización de las medidas de presión y buscar un acuerdo que permita avanzar hacia la recuperación económica y la estabilidad social.
La administración Paz ha manifestado su disposición a escuchar las preocupaciones de los trabajadores y a considerar propuestas que sean compatibles con la situación económica del país. Sin embargo, también ha dejado claro que no cederá ante presiones ni aceptará medidas que puedan poner en riesgo la estabilidad económica y la generación de empleo.
El gobierno confía en que la responsabilidad y el sentido común prevalezcan, y que la COB acepte la invitación al diálogo para construir juntos un futuro mejor para Bolivia. La situación actual exige un esfuerzo conjunto de todos los sectores de la sociedad para superar los desafíos económicos y sociales que enfrenta el país. La apuesta del gobierno es clara: el trabajo y el diálogo son las únicas herramientas para construir un futuro próspero y estable para todos los bolivianos.











