La Unión Industrial Paraguaya (UIP) defendió este viernes la calidad y sostenibilidad de su producción de cuero, respondiendo a las recientes denuncias de líderes del pueblo Ayoreo, quienes alertaron sobre el riesgo que la deforestación del Chaco paraguayo, vinculada a la industria del cuero italiana, representa para los indígenas en aislamiento voluntario.
En declaraciones a EFE, Enrique Duarte, presidente de la UIP, rechazó categóricamente las acusaciones, afirmando que organizaciones no gubernamentales (ONG) que apoyan a los indígenas están llevando a cabo una campaña para desprestigiar a toda la producción paraguaya. Duarte aseguró que el país cuenta con todos los sistemas de trazabilidad necesarios para certificar el origen del cuero.
Toda la producción paraguaya responde a sistemas de calidad y de sostenibilidad, disponiendo todas las certificaciones que el mercado global requiere para la exportación de cuero de origen bovino , enfatizó Duarte.
Las acusaciones provienen de una delegación del pueblo Ayoreo Totobiegosode, quienes realizaron una visita a Roma y Milán el pasado 20 de abril para denunciar que Italia está financiando indirectamente la destrucción de su ecosistema a través de la compra de cuero proveniente de animales criados en tierras indígenas deforestadas.
Porai Picanerai, miembro del pueblo Ayoreo que permaneció aislado hasta 1986, declaró a EFE desde Roma que la situación en el bosque donde vivían era favorable, pero que la demanda de cuero para el mercado europeo es la causa directa del exterminio de los indígenas en aislamiento voluntario. Picanerai señaló que mientras ellos estaban en el bosque, estaban bien , pero la presión comercial está cambiando esa realidad.
La denuncia del pueblo Ayoreo recuerda el caso de la empresa italiana Pasubio, que a finales de 2023 decidió suspender la compra de cuero paraguayo al admitir la imposibilidad de garantizar que el producto no procedía de tierras indígenas ocupadas ilegalmente.
Ante estas acusaciones, el presidente de la UIP acusó a las organizaciones británicas Earthsight, Global Witness y Survival de iniciar una campaña orquestada de ataques contra la industria paraguaya del cuero desde 2018, acompañada de una extorsión sistemática sobre compradores , especialmente italianos.
Realmente es un esquema extorsivo y sin ninguna duda defienden intereses creados , afirmó Duarte, sugiriendo que las ONG tienen motivaciones ocultas detrás de sus acciones.
Italia es el principal importador mundial de cuero paraguayo, recibiendo más de la mitad de las exportaciones globales y el 99% de las destinadas a la Unión Europea. Esta dependencia del mercado italiano hace que las acusaciones de los líderes Ayoreo tengan un impacto significativo en la industria paraguaya.
La situación en el Chaco paraguayo es particularmente preocupante, ya que la región registra una de las tasas de deforestación más rápidas del planeta, según un estudio científico de la Universidad de Maryland que analizó datos globales entre 2000 y 2024. La deforestación se produce principalmente para dar paso a la expansión de la ganadería, lo que agrava el conflicto entre la industria del cuero y la protección de los derechos de los pueblos indígenas y la preservación del medio ambiente.
La UIP insiste en que su producción cumple con los estándares internacionales de calidad y sostenibilidad, pero las denuncias del pueblo Ayoreo y la decisión de empresas como Pasubio de suspender las compras de cuero paraguayo plantean serias dudas sobre la efectividad de los sistemas de trazabilidad y certificación existentes. La controversia pone de manifiesto la necesidad de una mayor transparencia y responsabilidad en la cadena de suministro del cuero, así como de una mayor protección de los derechos de los pueblos indígenas y la preservación del ecosistema del Chaco paraguayo. El debate sobre la sostenibilidad de la industria del cuero en Paraguay continúa, con implicaciones significativas para la economía del país, los derechos de los pueblos indígenas y el futuro del Chaco.












