Estados Unidos retirará a 5.000 de los soldados que mantiene desplegados en Alemania como protesta por la posición del gobierno alemán en la guerra contra Irán, según ha confirmado el Pentágono este viernes, en una escalada de las tensiones entre Washington y sus aliados en torno al conflicto en el golfo Pérsico. El anuncio se produce después de que el presidente Donald Trump declarara a principios de esta semana que se planteaba una medida de ese tipo, en respuesta a unas declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, en las que opinaba que Irán está humillando a Estados Unidos en las conversaciones de paz.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha ordenado la medida tras una revisión exhaustiva del despliegue en Europa y en reconocimiento de las necesidades y las condiciones sobre el terreno. Calculamos que la retirada se completará en los próximos seis a doce meses , según ha declarado el portavoz del Pentágono, Sean Parnell. Según los cálculos del Departamento de Defensa, la salida de ese contingente situará el número de tropas estadounidenses en Europa en unos 80.000 soldados, aproximadamente la misma cifra previa a la invasión rusa de Ucrania en 2022. La ley de Autorización de Defensa estadounidense aprobada el año pasado, precisamente en un paso del Congreso para evitar medidas unilaterales en ese sentido de Trump, prohíbe al Gobierno reducir su presencia militar en el Viejo Continente por debajo de los 76.000 soldados.
Paralelamente, el presidente Donald Trump ha dado por terminadas las hostilidades en la guerra contra Irán, en una notificación al Congreso de su país al cumplirse 60 días desde que le comunicó oficialmente, el 2 de marzo, el inicio de la ofensiva. La legislación estadounidense obliga a la Administración a buscar en ese plazo el permiso del Capitolio para continuar la guerra o verse obligado a cancelarla. Con este mensaje, Trump considera que cumple la obligación legal y defiende la teoría, ya avanzada por su Administración, de que la guerra concluyó con el acuerdo de alto el fuego del pasado 8 de abril, que el presidente inicialmente declaró que estaría en vigor un par de semanas y más tarde prorrogó indefinidamente.
No ha habido intercambios de fuego entre las fuerzas de Estados Unidos y de Irán desde el 7 de abril , afirma el mandatario en sendas cartas al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y al líder de la mayoría republicana en el Senado, Chuck Grassley. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero han terminado . La Constitución estadounidense confiere al Congreso la autoridad exclusiva para declarar la guerra a otro país u entidad, y el presidente debe recibir el permiso del Legislativo para iniciar un conflicto. Pero el presidente puede autorizar ataques por razones urgentes de seguridad nacional sin necesidad de recibir esa autorización, siempre y cuando notifique a los senadores y diputados su decisión y obtenga el permiso en un plazo de sesenta días.
En una declaración pública, Trump afirmó haber hablado con Irán y que no está contento con el país persa, señalando que continúan las conversaciones y que se plantea dos posibles escenarios: o se alcanza un acuerdo o aniquilarlos . El presidente reiteró además su descontento con España e Italia porque, según él, ambos gobiernos están conformes con que Irán pueda hacerse en algún momento con un arma nuclear.
La diplomacia regional se mantiene activa. El ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelaty, ha subrayado en una conversación telefónica con el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, la necesidad de intensificar los esfuerzos para apoyar las negociaciones entre Irán y Washington. Abdelaty y Witkoff analizaron durante la llamada los últimos avances en las negociaciones entre EE.UU e Irán, a la luz de la propuesta iraní revisada , e intercambiaron opiniones sobre los recientes acontecimientos regionales, según informó el ministerio egipcio en un comunicado. El jefe de la diplomacia egipcia destacó la importancia de intensificar los esfuerzos para apoyar las negociaciones entre Washington y Teherán para alcanzar una solución política que evite la amenaza de guerra .
Por su parte, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araqchi, ha conversado por teléfono este viernes con sus homólogos de Turquía, Egipto, Qatar, Arabia Saudí, Irak y Azerbaiyán, para informarles de los últimos movimientos e iniciativas diplomáticas destinadas a poner fin a la guerra con EE UU e Israel, según informa la agencia iraní Tasnim. Teherán ha enviado una nueva propuesta de acuerdo a EE UU, aunque no se han informado de detalles.
La situación se complica con el bloqueo de EE UU, que satura los depósitos de petróleo de Irán y amenaza con cerrar pozos. El bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a Irán centró inicialmente la atención en las trabas para las exportaciones de crudo, pero especialistas advierten de un riesgo más grave: la saturación de su capacidad de almacenamiento de petróleo y la posible obstrucción de los pozos, lo que podría conllevar daños a largo plazo en las instalaciones de extracción.
La Bolsa se muestra desligada de la guerra, a pesar del cierre del estrecho de Ormuz y los riesgos de estanflación en Europa. Los inversores mantienen la expectativa de que Estados Unidos e Irán alcancen algún tipo de entendimiento.
Finalmente, Israel ha anunciado que llevará a interrogar en su territorio a dos activistas de la flotilla que llevaba ayuda humanitaria para Gaza, el brasileño Thiago Ávila y el palestino Saif Abu Keshek, acusados de actividad ilegal y afiliación a organización terrorista , respectivamente. Al menos dos personas han muerto en un nuevo bombardeo de Israel contra el sur de Líbano pese al alto el fuego. La ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha respondido a las amenazas de Trump con firmeza, afirmando que España no acepta lecciones y está comprometida con sus obligaciones con la OTAN.











