El Parlamento de Navarra ha rechazado este martes una proposición de ley presentada por UPN para solicitar al Congreso de los Diputados la derogación de la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución Española. Esta disposición establece un procedimiento específico para la posible incorporación de Navarra a la Comunidad Autónoma Vasca, un tema que ha generado debate y controversia en la región durante décadas.
La votación resultó en un rechazo de la propuesta, con los votos en contra de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, mientras que UPN, PP, Grupo Mixto y la parlamentaria no adscrita la apoyaron. El debate parlamentario estuvo marcado por acusaciones cruzadas y diferentes interpretaciones sobre el significado y las implicaciones de la Disposición Transitoria Cuarta.
Javier Esparza, portavoz de UPN, defendió la necesidad de eliminar la disposición argumentando que Navarra posee derechos históricos y constitucionales que garantizan su identidad diferenciada. Según Esparza, la existencia de esta disposición en la Constitución no tiene mucho sentido , ya que abre la puerta a la posible pérdida de la identidad foral de Navarra. Los parlamentarios de UPN hicieron una demostración visual de su postura, vistiendo prendas rojas y colocando pequeñas banderas de Navarra en sus escaños.
Por su parte, Javier García, portavoz del PP, señaló que han transcurrido casi 50 años desde la aprobación de la Constitución y que lo que inicialmente se concibió como una medida transitoria no debería mantenerse de forma permanente. García argumentó que la Disposición Transitoria Cuarta ha perdido su razón de ser y que su derogación contribuiría a una mayor claridad jurídica.
Emilio Jiménez, del Grupo Mixto y perteneciente a Vox, expresó una opinión más contundente, afirmando que la disposición transitoria solamente crea incertidumbre y que no es neutral. Jiménez acusó a la disposición de perseguir los objetivos históricos de ETA y de Batasuna, vinculándola con el proyecto político de EH Bildu.
La oposición a la derogación de la Disposición Transitoria Cuarta fue liderada por la portavoz socialista, Ainhoa Unzu, quien calificó la proposición de ley como una trampa . Unzu acusó a UPN de no ser un partido serio y de no tomarse en serio los intereses de Navarra, argumentando que la propuesta ataca la foralidad y utiliza el nombre de Navarra para generar confrontación.
Laura Aznal, de EH Bildu, criticó la performance corporativista foral de UPN, señalando que vestir de rojo mientras se presenta una iniciativa que busca usurpar la palabra a las navarras y los navarros es contradictorio. Aznal defendió la importancia de mantener la Disposición Transitoria Cuarta como una herramienta para garantizar la capacidad de decisión de la ciudadanía navarra.
Pablo Azcona, de Geroa Bai, argumentó que la Disposición Transitoria Cuarta no obliga nada a nadie , pero que su derogación supondría quitar capacidad de decisión a la ciudadanía navarra. Azcona defendió el derecho de Navarra a decidir su futuro y a explorar todas las opciones posibles.
Carlos Guzmán, de Contigo-Zurekin, calificó la propuesta de UPN como una de las principales obsesiones identitarias de la formación regionalista, señalando que denota la intensa carrera electoral en la que se encuentra inmersa. Guzmán criticó la estrategia de UPN de utilizar temas identitarios para movilizar a su electorado.
La parlamentaria no adscrita Maite Nosti apoyó la proposición de ley, argumentando que plantea algo tan sencillo como imprescindible : eliminar de la Constitución un vestigio que nunca debió formar parte de ella . Nosti consideró que la Disposición Transitoria Cuarta es un anacronismo que no tiene cabida en la Constitución actual.
El debate parlamentario reflejó las profundas divisiones existentes en la sociedad navarra en torno a la cuestión de su relación con el País Vasco. La Disposición Transitoria Cuarta ha sido objeto de controversia desde su aprobación en 1978, y su posible derogación sigue siendo un tema sensible en la política navarra. La votación de este martes confirma que, por el momento, no existe un consenso político para modificar la Constitución en este aspecto. La decisión del Parlamento de Navarra mantiene vigente la posibilidad, aunque sujeta a un complejo proceso, de que la ciudadanía navarra pueda decidir en referéndum su posible incorporación a la Comunidad Autónoma Vasca.











