El expresidente Donald Trump ha intensificado sus ataques contra la cadena ABC y su presentador de programas nocturnos, Jimmy Kimmel, exigiendo su despido inmediato. La disputa, que se remonta a años atrás, se ha intensificado tras un comentario de Kimmel sobre la primera dama, Melania Trump, que fue calificado de inapropiado por los medios afines al expresidente.
Trump publicó en su red social Truth Social este jueves: "¿Cuándo despedirá la cadena de noticias falsas ABC al pésimo Jimmy Kimmel, que dirige de forma incompetente uno de los programas con menor audiencia de la televisión? La gente está enfadada. ¡Más vale que sea pronto!". Si bien la afirmación de Trump sobre los índices de audiencia de Kimmel es inexacta, refleja la ira persistente de los medios de comunicación afines a MAGA hacia el comediante y el apoyo que ABC le brinda.
Disney, la empresa matriz de ABC, hasta el momento no ha mostrado signos de ceder ante la presión de Trump, a pesar del desafío inusual que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) ha planteado a las licencias de las estaciones de ABC. La compañía se ha negado a comentar sobre las peticiones de despido de Kimmel, cuyo contrato finaliza el próximo año, pero ha mantenido su programa al aire y no ha tomado medidas para distanciarse de él.
La controversia actual se originó la semana pasada cuando Kimmel bromeó diciendo que Melania Trump parecía una futura viuda . Los medios de comunicación afines a Trump condenaron el comentario, especialmente después del tiroteo ocurrido el sábado por la noche a las afueras de la cena de corresponsales de la Casa Blanca. La primera dama solicitó públicamente a ABC que tomara una postura el lunes, y Trump la respaldó esa misma tarde, afirmando que ABC debería despedir a Kimmel de inmediato.
En respuesta, la FCC, percibida como afín a Trump, ordenó a Disney el martes que iniciara un proceso de renovación anticipada para sus ocho licencias de estaciones de ABC. Esta medida fue ampliamente interpretada como una forma de castigo gubernamental. Aunque la FCC justificó la solicitud de renovación anticipada como parte de una investigación en curso sobre las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión de Disney, la mayoría de los observadores externos la ven como una represalia por la negativa de ABC a despedir a Kimmel.
Disney respondió el martes declarando que sus estaciones de ABC cumplen con las normas de la FCC y que defenderá sus estaciones a través de los canales legales apropiados . Expertos legales sugieren que Disney probablemente prevalecerá en cualquier batalla legal relacionada con sus licencias de emisión.
Kimmel no ha abordado directamente la disputa con la FCC en sus monólogos de esta semana, pero ha continuado con los comentarios críticos hacia Trump que su audiencia espera. En el episodio del miércoles por la noche, bromeó diciendo que últimamente Donald y Melania parecen estar más unidos que nunca, y me gusta pensar que yo tuve algo que ver con eso .
Este incidente pone de manifiesto la tensa relación entre Trump y los medios de comunicación, y su disposición a utilizar el poder gubernamental para presionar a las cadenas que percibe como hostiles. La situación también plantea preguntas sobre la independencia de la FCC y su vulnerabilidad a la influencia política. La negativa de Disney a ceder ante la presión de Trump sugiere una determinación de defender la libertad de expresión y la independencia editorial, incluso frente a posibles represalias gubernamentales.
La batalla entre Trump, Kimmel y ABC continúa desarrollándose, y es probable que atraiga una mayor atención mediática en los próximos días y semanas. El resultado de esta disputa podría tener implicaciones significativas para el futuro de la libertad de prensa y la relación entre el gobierno y los medios de comunicación en Estados Unidos. La postura firme de Disney, respaldada por la opinión de expertos legales, sugiere que la compañía está preparada para defender sus licencias y su derecho a programar contenido sin interferencia política. Sin embargo, la presión constante de Trump y la amenaza de la FCC plantean un desafío significativo para la cadena y su presentador estrella.












