La detención en Venezuela de Erika N , suegra de la exreina de belleza Carolina Flores, representa un punto crucial en la investigación del feminicidio ocurrido el 15 de abril de 2026 en un departamento de Polanco, Ciudad de México. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) confirmó la captura, resultado de una búsqueda internacional coordinada con Interpol y las autoridades venezolanas.
El crimen de Carolina Flores, de 27 años, se perpetró presuntamente a manos de su suegra, en presencia de su esposo, Alejandro Sánchez, y su hija de ocho meses. La escena fue parcialmente grabada por una cámara de seguridad instalada en el área del cunero, destinada a la vigilancia de la bebé. Las imágenes captaron los momentos previos y posteriores al ataque, ofreciendo evidencia clave para la investigación.
Según el material audiovisual, Carolina y su suegra mantenían una conversación en la sala de estar, mientras dos perros jugaban en la habitación. Erika solicitó un objeto a Carolina, quien accedió a buscarlo en otra habitación. La cámara registró el seguimiento de la suegra a Carolina hasta ese cuarto, y posteriormente se escucharon detonaciones de arma de fuego, fuera del alcance visual de la cámara.
Alejandro Sánchez, esposo de la víctima, confrontó a su madre inmediatamente después del ataque, mientras sostenía a su hija en brazos. La pregunta directa ¿Qué hiciste, mamá? recibió una respuesta escalofriante: nada, me hizo enojar tú eres mío, ella no . La autopsia reveló que Carolina Flores recibió doce disparos, seis en la cabeza y seis en el tórax, confirmando la brutalidad del ataque.
Tras el crimen, Erika Herrera abandonó el departamento, dejando el arma en la cocina, y se trasladó en taxi, llevando consigo algunas maletas. Su hijo, Alejandro Sánchez, no la detuvo y denunció los hechos hasta el día siguiente. El guardia de seguridad del edificio declaró no haber escuchado disparos ni movimientos inusuales durante la noche, lo que ha generado interrogantes sobre las circunstancias del crimen y el tiempo transcurrido antes de la intervención de las autoridades.
La investigación reveló que Erika N emprendió un largo viaje desde Ensenada, Baja California, el 11 de abril, recorriendo aproximadamente 2,826 kilómetros hasta la Ciudad de México, donde llegó el día del feminicidio. En una grabación previa, la propia Herrera detalló el trayecto: Veníamos en carro... salimos desde el sábado , mencionando varias paradas realizadas antes de llegar al domicilio de la pareja.
La huida de Erika Herrera comenzó apenas un día después del asesinato, el 16 de abril, cuando ya se encontraba fuera de México. De acuerdo con el periodista Norberto Mazza, corresponsal en Venezuela para el medio Nmás, Erika María Guadalupe N ingresó a Venezuela vía Panamá el 16 de abril.
Mazza explicó que la Fiscalía mexicana notificó a través de los canales de Interpol la posible entrada de Erika María Guadalupe N , de 63 años, al país, solicitando su detención provisional para iniciar las investigaciones por el cargo de asesinato de su nuera.
Inicialmente, la mujer fue arrestada en Caracas bajo la figura de desacato a la autoridad, una medida que permitió a las autoridades venezolanas retenerla durante 48 horas, a la espera de la recepción formal de la alerta roja emitida por Interpol.
La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) emitió oficialmente la ficha roja para la captura de Erika N el 29 de abril. Mazza describe que durante esas 48 horas, llegaron las informaciones oficiales de la tarjeta roja de Interpol, autorizando su detención por la presunción de homicidio. Según el periodista, Erika se negó a ser detenida, argumentando que se encontraba en otro país y que las autoridades venezolanas no tenían jurisdicción para arrestarla por un delito que negaba haber cometido.
Actualmente, Erika N permanece bajo custodia de Interpol en Venezuela, a la espera del proceso de extradición solicitado por el gobierno mexicano.
El círculo cercano de Carolina Flores ha revelado antecedentes de maltrato y tensiones con su suegra, confirmando a medios de comunicación que la suegra la menospreciaba, la atacaba y tenía problemáticas hacia Carolina . La relación entre ambas se deterioró significativamente tras el embarazo de Carolina y su mudanza a la Ciudad de México. La investigación continúa para esclarecer todos los detalles del caso y determinar las motivaciones detrás de este trágico feminicidio.











