El tipo de cambio en Costa Rica se mantendría por debajo de los 500 este año, y las proyecciones de crecimiento económico e inflación no sufrirían modificaciones, a pesar de la creciente incertidumbre global observada en el primer trimestre de 2026. Así lo revela un análisis reciente del Grupo Financiero Mercado de Valores, que considera un entorno externo más volátil, caracterizado por tensiones geopolíticas y el aumento en los precios de materias primas, especialmente el petróleo. Esta situación ha provocado ajustes en las expectativas económicas a nivel mundial y una mayor cautela en las políticas monetarias de las economías más desarrolladas.
El estudio de Mercado de Valores ajusta la proyección del tipo de cambio a un rango entre 480 y 490 por dólar para el resto de 2026, con una tendencia a la baja. Esta estimación se basa en las condiciones de mayor oferta observadas durante los primeros meses del año, así como en factores estacionales que influyen en la demanda de divisas, como el incremento en los costos asociados a la importación de petróleo.
La política monetaria del Banco Central de Costa Rica (BCCR) se mantendría prudente. Se espera que la Tasa de Política Monetaria (TPM), un indicador clave que influye en las tasas de interés del sistema financiero, se sitúe en 3%, con un margen de 0,25 puntos porcentuales. Esta decisión estará sujeta a la evolución de la inflación y a los riesgos provenientes del contexto internacional.
En cuanto al crecimiento económico, se prevé que el país mantenga la estimación planteada a principios de año, situándose en un 3,6% para 2026. No obstante, se anticipa una moderación en el dinamismo de las exportaciones durante la segunda mitad del año, en línea con una normalización de su crecimiento.
Karol Fernández, economista de Mercado de Valores, explicó que el entorno internacional incorpora un mayor nivel de incertidumbre, principalmente por el comportamiento de los precios del petróleo y sus implicaciones sobre la inflación global. No obstante, en Costa Rica los efectos sobre las principales variables macroeconómicas se mantienen contenidos dentro del escenario base que Mercado de Valores trabajó en enero .
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha ejercido presión al alza sobre los precios del petróleo, lo que se traduce en mayores costos para los combustibles y genera presiones inflacionarias a nivel mundial. Sin embargo, en Costa Rica, este efecto se transmite de manera parcial y gradual a los precios al consumidor, debido a la regulación de los combustibles y a la relativa rigidez de los precios en el mercado local.
La proyección de inflación no presenta cambios con respecto a las estimaciones iniciales de enero. Esto se debe a que las proyecciones previas ya anticipaban un aumento de la inflación durante el primer trimestre. De hecho, los datos de marzo revelan una inflación de -2,1%, por debajo de lo esperado. Por lo tanto, cualquier choque de oferta partirá de un nivel de inflación más bajo. Mercado de Valores proyecta que la inflación se ubique en 1,4% para el cierre de 2026, por debajo del rango meta establecido por el BCCR, que se sitúa en 3% 1 punto porcentual.
A pesar de que el aumento en los precios del petróleo genera presiones inflacionarias, su impacto en Costa Rica es limitado, ya que los combustibles son bienes regulados y el traspaso de los precios a los consumidores se produce de forma parcial y gradual, según Fernández.
Mercado de Valores enfatiza que las perspectivas económicas continúan sujetas a riesgos, entre los que se incluyen la evolución del conflicto geopolítico, un posible menor dinamismo de las exportaciones y factores fiscales internos, los cuales podrían afectar el desempeño de las principales variables económicas en los próximos meses.
La situación global, marcada por la inestabilidad geopolítica y el aumento de los precios del petróleo con el Brent superando los $119 y alcanzando su nivel más alto desde 2022 , exige una vigilancia constante. Otros factores, como los fenómenos climáticos y el encarecimiento de los fertilizantes, también podrían impactar los precios de los granos básicos, añadiendo complejidad al panorama económico.
En el ámbito financiero internacional, Jerome Powell se despide como presidente de la Reserva Federal (Fed), aunque continuará como gobernador, mientras que Wall Street muestra cautela a la espera de los resultados de las grandes empresas tecnológicas. A nivel local, el Banco Nacional ha aplazado la fecha para el cobro de un cargo a los clientes con saldos menores a 25.000, brindando un respiro a los usuarios.
En resumen, el análisis de Mercado de Valores ofrece una perspectiva relativamente optimista para la economía costarricense en 2026, a pesar de los desafíos globales. La estabilidad del tipo de cambio, el control de la inflación y el crecimiento económico proyectado sugieren un escenario favorable, aunque se requiere una gestión prudente y una constante evaluación de los riesgos para garantizar la sostenibilidad de los resultados.









