El presidente de transición de Perú, José María Balcázar, generó una fuerte polémica al afirmar que Alemania fue empujada a una guerra también por culpa, en parte, de los judíos , declaraciones que fueron calificadas de antisemitas por la comunidad judeoperuana, embajadas de Alemania e Israel, y diversas organizaciones. El mandatario intentó posteriormente aclarar sus dichos, atribuyéndolos a una cita de un autor español y lamentando la percepción equívoca generada.
Durante un discurso ofrecido el martes en la Cámara de Comercio de Lima (CCL) con motivo de su 138 aniversario, Balcázar recurrió al libro Los enemigos del comercio , del autor español Antonio Escohotado, para ilustrar momentos históricos relacionados con el desarrollo del comercio. En su exposición, el presidente se refirió a la necesidad de comprender cómo nacieron las letras de cambio, cómo se movió el comercio internacional y, en ese contexto, planteó qué papel tuvieron los judíos en el comercio internacional y nacional en Alemania .
Fue entonces cuando realizó la controvertida afirmación: Cómo es que Alemania fue empujada a una guerra también por culpa, en parte, de los judíos , agregando que esto se debió a que controlaban todos los bancos, todo el comercio y hacían usura . Balcázar enfatizó la importancia de recordar estos detalles históricos a través de la obra de Escohotado, mientras se preparan para comprender mejor la historia y las dificultades que han enfrentado los comerciantes.
Inicialmente, las declaraciones pasaron relativamente desapercibidas, pero al día siguiente comenzaron a circular ampliamente en los medios de comunicación locales, provocando una inmediata reacción de la comunidad judeoperuana. Jeffrey Radzinsky, abogado y analista político, expresó su rechazo en la red social X, calificando los comentarios de Balcázar como prejuicios y mentiras que refuerzan estereotipos antisemitas.
La Asociación Judía del Perú (AJP) manifestó su estupor ante las expresiones del gobernante, señalando que era increíble que en pleno siglo XXI argumentos dignos de oscuros tiempos medievales sean usados para culpar a las víctimas de su propio holocausto . La AJP exigió una pronta disculpa pública por parte del presidente, en representación de todos los peruanos.
La gravedad de la situación escaló cuando las embajadas de Alemania e Israel en Perú emitieron un comunicado conjunto condenando las declaraciones de Balcázar. El comunicado enfatizó la necesidad de rechazar todas las formas de antisemitismo y odio, prevenirlas y erradicarlas , y solicitó al presidente que se retractara de sus palabras.
Las embajadas argumentaron que la afirmación de que los judíos controlaban el comercio y el sistema bancario alemán, y que por lo tanto, empujaron a Alemania a la II Guerra Mundial, es absurda, históricamente insostenible y viola toda la memoria de millones de ciudadanos judíos alemanes asesinados por los nazis . Recordaron que fueron Adolf Hitler y los nazis quienes iniciaron la II Guerra Mundial al atacar Polonia en 1939.
Asimismo, el comunicado subrayó que la ideología nazi, racista y antisemita, no solo discriminó a los ciudadanos judíos, sino que resultó en el asesinato de seis millones de judíos en campos de concentración, y que el antisemitismo no puede ser trivializado bajo ninguna circunstancia.
Ante la creciente presión, la Presidencia de Perú emitió un comunicado en el que el mandatario interino lamentó que sus declaraciones hubieran generado una percepción equívoca sobre el pueblo judío en el contexto del inicio de la II Guerra Mundial. Balcázar aclaró que sus dichos reflejaban la opinión del autor español Antonio Escohotado, expresada en su libro Los enemigos del comercio , sobre el desarrollo comercial y económico europeo.
El comunicado presidencial reafirmó la posición histórica del Estado peruano, que consistentemente ha considerado que el fanatismo nazi fue la causa de aquella deflagración bélica y culpable del imperdonable genocidio del pueblo judío . Se destacó que esta postura, que llevó al Perú a apoyar firmemente la creación del Estado de Israel, se mantiene invariable.
Balcázar reiteró su enérgico rechazo al genocidio cometido contra el pueblo judío durante la II Guerra Mundial, condenó el antisemitismo y toda forma de discriminación, y expresó su solidaridad con las víctimas del holocausto. La controversia ha generado un debate sobre la responsabilidad de los líderes políticos en el uso del lenguaje y la importancia de evitar la propagación de estereotipos y prejuicios históricos. La comunidad internacional observa de cerca la respuesta del gobierno peruano a esta delicada situación.










