La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó enérgicamente el asesinato del periodista Carlos Humberto Cal Ical, ocurrido el 26 de abril en San Cristóbal Verapaz, Guatemala. La organización instó a las autoridades guatemaltecas a llevar a cabo una investigación exhaustiva, transparente y rápida para identificar a los responsables, enjuiciarlos y esclarecer los motivos detrás de este crimen. La SIP advirtió que este ataque agrava el preocupante ciclo de violencia e impunidad que continúa amenazando la labor periodística en toda la región de las Américas.
Cal Ical, de 45 años, fue víctima de un ataque armado en el que recibió al menos cinco disparos, según informes de la prensa local. El incidente tuvo lugar cerca de su domicilio, generando consternación y temor entre sus colegas y la comunidad periodística guatemalteca.
Pierre Manigault, presidente de la SIP, expresó sus más sinceras condolencias a la familia del periodista y manifestó la solidaridad de la organización con los periodistas de Guatemala. Manigault enfatizó que el asesinato de un periodista, sumado a la impunidad que suele rodear a la mayoría de estos crímenes, constituye una de las más graves violaciones a la libertad de prensa que debemos enfrentar con urgencia y determinación .
Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, añadió que este crimen no solo enluta al periodismo guatemalteco, sino que envía un mensaje de intimidación a toda la prensa de la región . Ramos subrayó la importancia de que el Estado garantice justicia y condiciones seguras para el ejercicio del periodismo, impidiendo que la violencia silencie la labor informativa.
La SIP, en un informe aprobado durante su reciente reunión semestral, ya había alertado sobre la persistencia de ataques contra periodistas en Guatemala, especialmente en entornos digitales. Estos ataques incluyen amenazas, hostigamiento y riesgos de acoso judicial relacionados con la cobertura de temas sensibles. El informe también destaca que, en el interior del país, la concentración de poder en manos de autoridades locales y la influencia de redes de crimen organizado obligan a algunos reporteros a cubrir zonas donde no son conocidos, como una estrategia para reducir los riesgos a los que se enfrentan.
La Asociación de Periodistas y Comunicadores Sociales de Alta Verapaz se sumó al repudio generalizado del asesinato, exigiendo justicia y solicitando al Ministerio Público que actúe con prontitud. Asimismo, instaron al Gobierno a implementar medidas de protección efectivas para los periodistas, garantizando su seguridad y permitiéndoles ejercer su labor sin temor a represalias.
El departamento donde ocurrió el crimen ha sido identificado como particularmente peligroso para los periodistas que cubren conflictos sociales y ambientales. Renaldo Yash, presidente de la Asociación de Periodistas y Comunicadores Sociales de Alta Verapaz, señaló que Cal Ical ejercía el periodismo principalmente a través de redes sociales y, aunque no se habían reportado amenazas previas, no se descarta que el asesinato esté vinculado con su trabajo informativo, según lo reportado por la prensa local.
La SIP ha reiterado su compromiso de seguir de cerca el caso y de brindar apoyo a las autoridades guatemaltecas en la investigación. La organización ha enfatizado la necesidad de romper el ciclo de impunidad que ha caracterizado a los crímenes contra periodistas en la región, asegurando que los responsables sean llevados ante la justicia y que se proteja la libertad de prensa como un pilar fundamental de la democracia.
El asesinato de Carlos Humberto Cal Ical se suma a una larga lista de periodistas asesinados en Guatemala en los últimos años, lo que subraya la urgencia de abordar la violencia contra la prensa y garantizar un entorno seguro para el ejercicio del periodismo. La comunidad internacional y las organizaciones de defensa de la libertad de prensa han expresado su preocupación por la situación en Guatemala y han instado al gobierno a tomar medidas concretas para proteger a los periodistas y garantizar su seguridad.
La SIP continuará monitoreando la situación en Guatemala y trabajando con las autoridades y la sociedad civil para promover la libertad de prensa y la seguridad de los periodistas. La organización ha reiterado su compromiso de defender el derecho a la información y de luchar contra la impunidad en los crímenes contra periodistas en toda la región de las Américas. La búsqueda de justicia para Carlos Humberto Cal Ical se convierte en un símbolo de la lucha por la libertad de prensa y la defensa de la democracia en Guatemala y en toda la región.










