El Sumo Pontífice expresó su dolor y preocupación por la creciente violencia en el suroeste de Colombia, específicamente tras la masacre ocurrida el pasado sábado 25 de abril en el municipio de Cajibío, departamento del Cauca. Durante la audiencia general del miércoles en la Plaza de San Pedro, ante miles de fieles, el Papa Francisco instó a rechazar toda forma de violencia y a optar por el camino de la paz.
La masacre, atribuida al Estado Mayor Central (EMC), una facción disidente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dejó un saldo trágico de veinte muertos y aproximadamente treinta y seis heridos. Según reportes, supuestos miembros del EMC lanzaron un cilindro explosivo contra un autobús, resultando en la muerte de quince mujeres y cinco hombres.
El Obispo de Roma manifestó su cercanía en oración a las víctimas y a sus familias, reiterando su llamado a la paz en la nación sudamericana. La declaración del Papa se suma a la condena generalizada de la comunidad internacional y nacional por este acto de violencia.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reaccionado con firmeza ante los hechos, calificando a los responsables como terroristas, fascistas y narcotraficantes . El mandatario ha exigido la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista y ha solicitado los mejores soldados para enfrentarlos , con el objetivo de liberar al pueblo caucano de esta mafia, detritus de la violencia .
La escalada de violencia en la región se ha intensificado en los últimos días. El pasado viernes, se registró un atentado frente a la sede de la Tercera Brigada del Ejército Nacional en el Cantón Militar Pichincha, al sur de Cali, capital del Valle del Cauca. Posteriormente, en la noche del lunes, hombres armados incendiaron tres vehículos en el poblado de Dagua, ubicado en la vía que conecta a Cali y Buenaventura. Un nuevo atentado tuvo lugar este martes en la zona rural de Santander de Quilichao, en el norte del Cauca.
La situación se presenta en un momento delicado para Colombia, a poco tiempo de las elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo. La creciente inestabilidad y la violencia amenazan con socavar el proceso democrático y generar un clima de temor entre la población.
El diario Vatican News, en su sitio digital, detalló los hechos y la preocupación expresada por el Papa Francisco. La comunidad internacional observa con atención la evolución de la situación en Colombia, esperando que las autoridades logren restablecer el orden y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La masacre de Cajibío ha puesto de manifiesto la persistencia de grupos armados ilegales en el país y la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad y de paz. El gobierno colombiano enfrenta el desafío de abordar las causas estructurales de la violencia, promover el desarrollo económico y social en las regiones afectadas y garantizar el cumplimiento de los acuerdos de paz.
La declaración del Papa Francisco representa un llamado urgente a la reflexión y a la acción. La comunidad internacional y la sociedad colombiana deben unirse en la búsqueda de una solución pacífica y duradera al conflicto, priorizando siempre la vida y la dignidad de las personas. La violencia solo engendra más violencia, y el camino hacia la paz requiere de diálogo, reconciliación y justicia.










