La pérdida de bosques tropicales primarios a nivel mundial disminuyó un 36% en 2025, impulsada principalmente por una reducción significativa en Brasil, según datos de la Universidad de Maryland divulgados este miércoles (29) a través de la plataforma Global Forest Watch. Si bien Brasil experimentó una disminución del 42,4% en la pérdida de bosques, aún perdió 1,63 millones de hectáreas de bosques tropicales primarios, una superficie equivalente a aproximadamente 2,8 veces el tamaño del Distrito Federal.
A nivel global, la pérdida total de bosques tropicales primarios en 2025 alcanzó los 4,3 millones de hectáreas, un área comparable al tamaño de Dinamarca. A pesar de esta reducción, la tasa de pérdida sigue siendo un 46% mayor que la de hace una década, ocurriendo a un ritmo alarmante de 11 campos de fútbol por minuto. Estos datos subrayan la urgencia de intensificar los esfuerzos para proteger estos ecosistemas vitales.
El análisis revela que, del total de áreas forestales perdidas en Brasil, un 65,2% se vio afectado por incendios, mientras que el 34,8% restante fue resultado de la deforestación y la conversión de áreas naturales. A pesar de estas cifras considerables, Brasil registró la menor pérdida de bosques desde el inicio del monitoreo en 2002, lo que indica un progreso notable en los esfuerzos de conservación.
Sin embargo, los expertos advierten que la pérdida global actual sigue estando muy por encima de los niveles necesarios para alcanzar la meta de detener y revertir la deforestación para 2030. Los niveles actuales de pérdida son aproximadamente un 70% superiores a lo que se considera ideal para mantener la estabilidad climática y la biodiversidad del planeta.
Entre los estados brasileños que mostraron una mayor reducción en la pérdida de bosques primarios se encuentran Amazonas, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Acre y Roraima, todos con disminuciones superiores al 40%. Por otro lado, Maranh o y Rond nia mantuvieron índices de pérdida elevados, lo que indica la necesidad de implementar medidas más efectivas en estas regiones.
La reducción en la pérdida de bosques de la magnitud registrada en 2025 es algo alentador y demuestra lo que pueden lograr las acciones gubernamentales decisivas , afirma Elizabeth Goldman, codirectora de Global Forest Watch. Sin embargo, parte de esta disminución refleja una tregua después de un año extremo de incendios , añade, enfatizando la importancia de abordar las causas subyacentes de la deforestación y los incendios forestales.
Las florestas tropicais primárias desempenham um papel crucial na estabilidade climática, na preserva o da biodiversidade e no sustento de milh es de pessoas. A destrui o dessas áreas libera grandes quantidades de carbono na atmosfera, contribuindo para o aquecimento global, e enfraquece uma das principais defesas naturais do planeta contra as mudan as climáticas. La pérdida de biodiversidad asociada a la deforestación también tiene consecuencias devastadoras para los ecosistemas y las comunidades que dependen de ellos.
El Global Forest Watch, una iniciativa del World Resources Institute, proporciona análisis anuales sobre la pérdida global de cobertura arbórea, identificando cuándo y dónde están desapareciendo los bosques, e investigando las causas de estos cambios. Esta información es fundamental para informar las políticas de conservación y movilizar acciones para proteger los bosques tropicales del mundo.
Los datos de 2025 resaltan la importancia de mantener y fortalecer las políticas de conservación, así como de abordar las causas subyacentes de la deforestación, como la expansión agrícola, la tala ilegal y los incendios forestales. La colaboración entre gobiernos, organizaciones no gubernamentales y comunidades locales es esencial para lograr un futuro sostenible para los bosques tropicales y el planeta.
La reducción de la pérdida de bosques en Brasil es un ejemplo de lo que se puede lograr con un compromiso político firme y la implementación de medidas efectivas. Sin embargo, es crucial mantener este impulso y ampliar los esfuerzos de conservación a nivel global para garantizar la protección de estos ecosistemas vitales para las generaciones futuras. La comunidad internacional debe trabajar unida para alcanzar la meta de detener y revertir la deforestación para 2030, protegiendo así la estabilidad climática, la biodiversidad y el bienestar de millones de personas.
La plataforma Global Forest Watch continuará monitoreando la pérdida de bosques a nivel mundial y proporcionando información actualizada para apoyar los esfuerzos de conservación. La transparencia y la disponibilidad de datos son fundamentales para responsabilizar a los gobiernos y las empresas, y para movilizar acciones para proteger los bosques tropicales del mundo. La lucha contra la deforestación es una responsabilidad compartida que requiere la participación de todos los actores de la sociedad.







