Un reciente informe del Centro de Políticas Públicas en Innovación en Salud (CIPS) de la Universidad del Desarrollo revela una situación crítica del cáncer cervicouterino en Chile, con un alarmante aumento del 90% en la lista de espera durante el último año, alcanzando más de 5 mil casos a diciembre de 2025. El estudio destaca que esta patología representa el 28% de los retrasos oncológicos a nivel nacional, concentrándose principalmente en las fases de tamizaje y diagnóstico.
Ante este preocupante escenario, especialistas en salud coinciden en la necesidad imperante de fortalecer el acceso a exámenes preventivos y diagnósticos oportunos como medida clave para reducir las brechas existentes y mejorar la atención de miles de mujeres en todo el país. La detección temprana es fundamental para mejorar las tasas de supervivencia y calidad de vida de las pacientes.
La directora ejecutiva del CIPS y ex Subsecretaria de Salud Pública, Dra. Paula Daza Narbona, extendió una invitación a la jefa de carrera de Obstetricia y Puericultura de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Antofagasta (UA), Valeria Escobar Méndez, para participar en un seminario donde se presentaron los principales resultados de la investigación. Este encuentro reunió a una amplia gama de profesionales, académicos y representantes del sector sanitario, con el objetivo de compartir evidencia científica y analizar herramientas que permitan fortalecer las estrategias de prevención, especialmente para aquellas mujeres que actualmente enfrentan barreras significativas para acceder al sistema de salud.
Desde la región de Antofagasta, la académica de la Universidad de Antofagasta, Valeria Escobar Méndez, presentó los avances del proyecto ANT 2493 La UA se Extiende , una iniciativa innovadora que busca acercar los exámenes preventivos gratuitos a mujeres con menor acceso a controles ginecológicos regulares. Este proyecto se enfoca en superar las barreras geográficas y socioeconómicas que impiden a muchas mujeres recibir la atención preventiva que necesitan.
Este 2026 la Universidad de Antofagasta se ha fijado la meta de realizar 400 nuevos auto-muestreos del Virus del Papiloma Humano (VPH) directamente en terreno, lo que nos permitirá llegar a usuarias que actualmente están fuera del alcance del sistema tradicional de salud , explicó la Dra. Escobar. La implementación de estos auto-muestreos representa un avance significativo en la accesibilidad a la detección temprana del VPH, un factor de riesgo clave en el desarrollo del cáncer cervicouterino.
La académica de la UA añadió que este muestreo eliminará barreras de acceso facilitando la detección temprana del Virus del Papiloma Humano (VPH), mediante el dispositivo de autotoma Evalyn Brush, de manera gratuita para mujeres que cumplan los criterios de la investigación, especialmente aquellas con menor acceso a centros de salud . El uso del dispositivo Evalyn Brush permite a las mujeres realizar el auto-muestreo de manera cómoda y discreta, lo que puede aumentar la participación y reducir la ansiedad asociada con los exámenes ginecológicos tradicionales.
La Dra. Paula Daza Narbona valoró positivamente este tipo de iniciativas, subrayando la necesidad de modernizar las estrategias preventivas en salud pública. Los datos son claros, aún existe una brecha importante en la realización del Papanicolaou, con coberturas por debajo de lo recomendado. Acercar el examen a los territorios, incluyendo comunidades rurales y mujeres privadas de libertad, no solo mejora la participación, sino que también contribuye a reducir inequidades en salud , afirmó la Dra. Daza. La ampliación de la cobertura del Papanicolaou y otros exámenes preventivos es esencial para garantizar que todas las mujeres tengan acceso a la atención que necesitan.
Asimismo, la Dra. Daza añadió que avanzar en la prevención del cáncer cervicouterino requiere la implementación de nuevas herramientas y un trabajo colaborativo y cercano con las comunidades. Si queremos avanzar en prevención real, debemos apostar por estrategias innovadoras, con enfoque comunitario y acompañadas de un seguimiento oportuno. Detectar a tiempo no solo salva vidas, también reduce las brechas que persisten , puntualizó la Dra. Daza. La colaboración entre universidades, centros de investigación, instituciones de salud y comunidades locales es fundamental para desarrollar e implementar estrategias de prevención efectivas y sostenibles.
El informe del CIPS y las iniciativas como La UA se Extiende resaltan la urgencia de abordar el aumento de la lista de espera y las brechas en el acceso a la prevención del cáncer cervicouterino en Chile. La inversión en exámenes preventivos, la capacitación de profesionales de la salud y la implementación de estrategias innovadoras son pasos cruciales para proteger la salud de las mujeres y reducir la incidencia de esta enfermedad. La detección temprana y el tratamiento oportuno son las mejores armas para combatir el cáncer cervicouterino y mejorar la calidad de vida de las pacientes.










