Un nuevo sistema de monitorización continua de glucosa (MCG) está demostrando ser altamente efectivo en el manejo de la diabetes tipo 2, según los resultados del estudio FreeDM2. El dispositivo, que consiste en un pequeño sensor en el brazo conectado al teléfono móvil, elimina la necesidad de pinchazos diarios y ofrece un control más preciso de la hemoglobina glicosilada (HbA1c), un factor clave para prevenir complicaciones graves asociadas a la enfermedad.
El estudio reveló que los pacientes que utilizaron los sensores experimentaron reducciones significativas en sus niveles de azúcar en sangre, tanto cuando se autogestionaron como bajo supervisión médica. Los investigadores describen el dispositivo como un mapa de salud en tiempo real , que permite a los usuarios comprender el impacto inmediato de su dieta y actividad física en sus niveles de glucosa, facilitando ajustes proactivos para evitar rangos peligrosos.
Tradicionalmente, la monitorización continua de glucosa ha sido más común en pacientes con diabetes tipo 1. Sin embargo, este estudio respalda la ampliación de su uso a personas con diabetes tipo 2, especialmente aquellas tratadas con insulina basal, donde el acceso ha sido limitado.
La doctora Emma Wilmot, codirectora del estudio, calificó la tecnología como un cambio radical , destacando que los participantes reportaron mayor tranquilidad y facilidad para manejar su condición.
El principal desafío actual radica en garantizar la rentabilidad y el acceso universal a estos dispositivos. El estudio enfatiza la importancia de que los sistemas de salud los proporcionen a todos los pacientes que cumplan con las directrices nacionales. Al reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo, la MCG no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también podría generar ahorros en costes sanitarios asociados a hospitalizaciones y tratamientos de emergencia.
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