El gobierno de José Antonio Kast encendió las alertas ante la preocupante disminución de funcionarios en Carabineros, una tendencia que se acentúa desde 2019 y que amenaza la seguridad pública. Durante la ceremonia por el 99 aniversario de la institución, el Presidente Kast anunció un paquete de medidas para revertir la situación, reconociendo la urgencia de fortalecer la dotación policial.
Según cifras oficiales a las que accedió La Tercera, la institución contaba con 56.068 funcionarios en 2025, mientras que este año se proyecta un total de 56.509. Sin embargo, lo más alarmante es que estas cifras representan una baja constante desde 2019, cuando Carabineros tenía 59.894 integrantes. En solo siete años, la policía uniformada ha perdido más de tres mil funcionarios.
La preocupación del gobierno se centra especialmente en la disminución de los carabineros dedicados a labores operativas, es decir, aquellos que realizan patrullajes y atienden emergencias en las calles. Desde 2019 hasta la fecha, se han registrado 4.600 retiros de funcionarios de orden y seguridad , además de una caída en el número de estudiantes en las escuelas de formación.
Actualmente, Carabineros enfrenta un déficit de 12.222 vacantes, de las cuales 11.200 corresponden a puestos operativos. Esta situación se agrava por la distribución interna de la institución, que se divide en Personal de Nombramiento Institucional (PNI), egresados de la Escuela de Formación, y Personal de Nombramiento Supremo (PNS), provenientes de la Escuela de Oficiales.
El PNI, que concentra a la mayoría de los carabineros que realizan labores en terreno, es donde se han levantado las mayores alertas. En 2020, había 43.941 funcionarios de este rango dedicados a orden y seguridad . Sin embargo, esta cifra ha disminuido drásticamente, llegando a 38.134 en 2025 y estimándose que este año concluirá con 38.135.
Las fuentes consultadas advierten que, a este ritmo, se perderían casi mil carabineros por año, lo que podría dejar a la institución con apenas 34 mil funcionarios en 2030, representando una pérdida de 10 mil policías en comparación con las cifras actuales.
Ante este escenario, el Presidente Kast anunció tres medidas clave para abordar la crisis de dotación. La primera se enfoca en brindar apoyo a las familias de los funcionarios fallecidos o heridos en cumplimiento de su deber, a través de financiamiento para educación, acompañamiento psicosocial y programas de inserción laboral.
La segunda medida busca aumentar el atractivo de la carrera policial para atraer a más jóvenes. Kast propuso mejorar el estipendio que reciben los aspirantes en las escuelas de formación, así como mejorar las instalaciones donde estudian. Además, se está revisando las mallas curriculares para complementar la formación teórica con entrenamiento operativo y territorial.
El subsecretario de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, enfatizó la importancia de esta última medida, destacando que en las escuelas de grupo formación tenemos un déficit de carabineros, que es real, estamos perdiendo más o menos mil carabineros anuales, por lo tanto tenemos que revertir .
La tercera medida considera un aporte extraordinario en las remuneraciones de los funcionarios, a través de una asignación trimestral. Kast reconoció que esta propuesta debe ser evaluada cuidadosamente para garantizar su sostenibilidad en el tiempo y su compatibilidad con las restricciones presupuestarias.
La falta de personal en Carabineros ha sido una preocupación constante en los últimos gobiernos. La administración anterior, liderada por Gabriel Boric, anunció un aumento de 800 plazas de formación, una medida que fue cuestionada por Jouannet. Además, se impulsó la reintegración de funcionarios retirados y la contratación de civiles para tareas administrativas, logrando sumar a 1.100 funcionarios y 442 civiles, respectivamente. Sin embargo, la actual administración considera que el impacto de estas medidas fue limitado.
La preocupación también se extiende al número de postulantes a las escuelas de Carabineros. Entre 2015 y 2019, el promedio de postulantes era de 16.100 jóvenes por año. Sin embargo, entre 2020 y 2024, las postulaciones disminuyeron en un 52%. Si bien en 2023 se observó una leve alza, aún no se alcanzan los niveles previos al estallido social, y en 2024 se registró una nueva caída.
Actualmente, la Escuela de Formación cuenta con 2.532 alumnos, a pesar de tener capacidad para 3.255. Si bien el número de plazas ha aumentado desde 2022, cuando existían 2.700, aún es menor a las 3.500 contempladas en el plan de la administración anterior, que incluía la ampliación y construcción de nuevas escuelas de formación, un proyecto que se encuentra en desarrollo. La situación exige una respuesta urgente y coordinada para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.











