Una persona ha fallecido este lunes al ser atropellada por un tren de la línea R4 de Rodalies en Cataluña mientras cruzaba la vía por un punto no autorizado, a la salida de la estación de Terrassa, en la provincia de Barcelona. El incidente, ocurrido a las 20:25 horas, ha provocado la suspensión de la circulación ferroviaria y ha activado el plan de emergencias ferroviarias (FERROCAT), aunque posteriormente fue desactivado una vez que se implementó un servicio alternativo por carretera para los pasajeros afectados.
Según informó el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) a través de su cuenta en la red social X, el atropello ha generado importantes retrasos en la línea R4. Protecció Civil de Cataluña, también a través de X, confirmó la suspensión de la circulación entre las estaciones de Sabadell Sud y Terrassa, y la posterior organización de un transporte alternativo por carretera para minimizar las molestias a los usuarios.
Este trágico suceso reaviva el debate sobre la seguridad en las vías y la necesidad de prevenir el acceso de personas a zonas no autorizadas. Las autoridades competentes investigarán las circunstancias exactas del accidente para determinar si existieron factores que contribuyeron a la fatalidad.
El incidente se produce apenas meses después de otro grave accidente en la misma línea R4, ocurrido en enero de este año entre Gelida y Sant Sadurní d Anoia. En aquella ocasión, un descarrilamiento provocado por el colapso de un muro de contención durante la borrasca Harry causó la muerte de un maquinista en prácticas y dejó 36 heridos, cinco de ellos de gravedad.
El descarrilamiento de enero, que afectó a un tren con destino a Manresa que había partido de Sant Vicen de Calders, movilizó un importante despliegue de recursos de emergencia, incluyendo 38 unidades de bomberos y 20 ambulancias. La activación del plan FERROCAT y la suspensión de la circulación ferroviaria afectaron a un gran número de usuarios de Rodalies de Cataluña, que se vieron obligados a buscar alternativas de transporte.
La causa inmediata del descarrilamiento fue el derrumbe del muro de contención, agravado por las intensas lluvias asociadas a la borrasca Harry. A pesar de que el tramo afectado había recibido mejoras recientes, como la instalación de un tercer raíl para mercancías, las condiciones meteorológicas extremas contribuyeron al colapso estructural.
La línea R4, que conecta Sant Vicen de Calders con Manresa, es una de las más transitadas de la red de Rodalies de Cataluña, con una circulación diaria de 162 trenes. Atraviesa el núcleo urbano de Barcelona con cuatro paradas en la capital, lo que la convierte en una vía fundamental para los desplazamientos de miles de personas.
El alcalde de Sant Sadurní d Anoia, Pere Vernet, recordó en declaraciones a la televisión catalana 3Cat que el tramo afectado por el descarrilamiento había sido objeto de mejoras recientes, pero que las lluvias torrenciales habían superado la capacidad de resistencia de las infraestructuras.
Estos dos incidentes en la línea R4, separados por apenas unos meses, ponen de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura ferroviaria ante fenómenos meteorológicos extremos y la importancia de garantizar la seguridad de los usuarios y del personal que trabaja en el sector. Las autoridades ferroviarias deberán analizar en profundidad las causas de estos accidentes y adoptar medidas preventivas para evitar que se repitan en el futuro.
La investigación del atropello ocurrido este lunes en Terrassa se centrará en determinar por qué la persona fallecida cruzaba la vía en un punto no autorizado y si existieron deficiencias en la señalización o en las medidas de seguridad en la zona. También se analizarán las condiciones de visibilidad y la posible influencia de factores externos, como la iluminación o la presencia de obstáculos.
El restablecimiento de la circulación ferroviaria en la línea R4 dependerá de las conclusiones de la investigación y de la reparación de los posibles daños causados por el atropello. Adif y Renfe se han comprometido a mantener informados a los usuarios sobre la evolución de la situación y a ofrecer alternativas de transporte mientras dure la interrupción del servicio.
La tragedia de este lunes en Terrassa es un recordatorio de los riesgos inherentes a la actividad ferroviaria y de la necesidad de extremar las precauciones para evitar accidentes. Tanto los usuarios como el personal ferroviario deben ser conscientes de la importancia de respetar las normas de seguridad y de utilizar únicamente los pasos autorizados para cruzar las vías.












