Lima, Perú La esposa de un joven peruano de 27 años, Albert Ayala Eguren, ha hecho un desesperado llamado a las autoridades peruanas para que intervengan y logren su repatriación desde Rusia, donde se encuentra en una zona de combate tras ser víctima de un engaño. Lila Abarca Pimentel denunció a través del Rotafono de RPP que su esposo fue atraído con la promesa de un empleo bien remunerado en seguridad privada para el ejército ruso, pero terminó siendo forzado a participar en la primera línea de combate en Lugansk.
Ayala Eguren, quien trabajaba en la mina Poderosa en La Libertad, viajó a Rusia el 1 de abril, seducido por una oferta de 2800 dólares mensuales más un bono de 20 mil dólares. Según el relato de Abarca, a su esposo le aseguraron que sus funciones se limitarían a tareas de seguridad, sin mencionarle la exposición al conflicto bélico.
Le dijeron que iba a trabajar en el área de seguridad, más no que iba a entrar a primera línea , lamentó Abarca. La situación se ha deteriorado rápidamente, ya que las promesas económicas no se han cumplido y Ayala Eguren, junto con otros siete peruanos, se encuentra en condiciones precarias, careciendo de alimentos y sufriendo maltratos físicos bajo un clima extremo.
La familia teme por la vida de Albert, quien se encuentra imposibilitado de abandonar la base militar. Abarca ha expresado su frustración por la falta de respuesta de la Cancillería y la embajada peruana en Rusia, a quienes ha contactado repetidamente en busca de ayuda. Estamos esperando una respuesta de la Cancillería, pero me canso en llamar y nunca contesta sobre todo la Embajada en Rusia , declaró con desesperación.
Las autoridades peruanas aún no se han pronunciado oficialmente sobre el caso. Se espera que la Cancillería inicie gestiones diplomáticas urgentes para asegurar la seguridad y el retorno de los ciudadanos peruanos atrapados en la zona de conflicto.
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