La Comisión Disciplinaria de la Liga 1 sancionó económicamente a Alianza Lima tras incidentes ocurridos durante su partido contra Juan Pablo II, correspondiente a la octava jornada del Torneo Apertura 2026. El club blanquiazul deberá pagar una multa de 1,5 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), equivalentes a S/8.250, y recibió una advertencia formal por incumplimientos en el desarrollo del encuentro disputado en el estadio Alejandro Villanueva.
La sanción, según el organismo disciplinario, se debe a retrasos tanto en el inicio del partido como en la reanudación del segundo tiempo. La Liga 1 considera que estos inconvenientes son responsabilidad de la organización del club local, Alianza Lima, y contravienen las disposiciones establecidas en el reglamento de la Primera División.
La notificación oficial, dirigida a la administración de Alianza Lima, detalla que la advertencia se fundamenta en el artículo 96.3 del Reglamento de la Primera División. Por otro lado, la multa económica se justifica en el artículo 95, específicamente en su acápite 95.2, numeral 3, en conjunto con el artículo 194, apartado 194.1. Estos artículos establecen las penalizaciones aplicables a los clubes que incurran en demoras injustificadas en el inicio o continuación de los partidos.
La Comisión Disciplinaria enfatizó que la demora en el arranque del partido y en el regreso de los equipos al campo de juego tras el descanso fueron directamente atribuidas a la organización del club Alianza Lima. Esta atribución directa fue clave para la decisión de imponer la sanción pecuniaria, cuyo monto se calcula en base al valor vigente de la UIT, cumpliendo estrictamente con el marco normativo de la competencia.
Alianza Lima cuenta con un plazo de cinco días calendario para ejercer su derecho a apelación. El club puede solicitar una copia detallada de los argumentos que sustentan la resolución, conforme a lo estipulado en el artículo 69.4 del Reglamento Único de Disciplina (RUD). Si opta por apelar, el plazo para presentar el recurso se iniciará al día siguiente de recibir la decisión motivada.
Es importante destacar que la notificación inicial enviada a Alianza Lima no incluye una exposición detallada de los motivos que llevaron a la sanción. Sin embargo, la Comisión Disciplinaria garantiza al club el acceso a esta información si la solicita por escrito. La posibilidad de impugnar el castigo ante el Tribunal de Apelaciones permanece abierta, siempre y cuando se respeten los plazos y procedimientos establecidos en la reglamentación vigente.
El partido entre Alianza Lima y Juan Pablo II se llevó a cabo el 21 de marzo en el estadio Alejandro Villanueva, conocido popularmente como Matute. Según el informe oficial presentado por los árbitros y observadores del encuentro, las demoras en el inicio del partido y en la salida de los equipos al segundo tiempo fueron factores determinantes para la intervención de la Comisión Disciplinaria. La aplicación de la sanción responde a un cumplimiento estricto del reglamento, que establece penalizaciones claras para este tipo de infracciones organizativas.
La Liga 1 ha intensificado las acciones disciplinarias durante la presente temporada con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las normas de competencia. La sanción impuesta a Alianza Lima se suma a otras medidas adoptadas por el organismo para asegurar la transparencia y el orden en los partidos del Torneo Apertura 2026.
La advertencia formal y la multa económica notificadas a Alianza Lima representan un llamado de atención para el club íntimo, que deberá evaluar cuidadosamente los pasos a seguir y utilizar los mecanismos de defensa previstos en la reglamentación. La decisión final sobre si apelar o no la sanción recae en la administración del club, que deberá analizar los argumentos de la Comisión Disciplinaria y sopesar las posibilidades de éxito de un eventual recurso.
La Liga 1 ha reiterado su compromiso con la aplicación rigurosa del reglamento y ha advertido que no tolerará ninguna forma de incumplimiento que pueda afectar la integridad de la competencia. La sanción a Alianza Lima es un claro ejemplo de esta política y busca enviar un mensaje contundente a todos los clubes de la Primera División.
El estadio Alejandro Villanueva, escenario de numerosos partidos importantes en la historia del fútbol peruano, se encuentra ahora bajo la lupa de la Comisión Disciplinaria. La Liga 1 ha instado a la administración de Alianza Lima a tomar las medidas necesarias para evitar que se repitan las demoras y otros incidentes que puedan generar sanciones en el futuro.
La situación de Alianza Lima ha generado debate entre los aficionados y analistas deportivos. Algunos consideran que la sanción es justa y proporcional a la falta cometida, mientras que otros creen que es excesiva y que el club debería tener la oportunidad de defenderse adecuadamente. En cualquier caso, la decisión final recae en la Comisión Disciplinaria y en el Tribunal de Apelaciones, quienes analizarán los argumentos de ambas partes antes de emitir un veredicto definitivo.











