Las tensiones en Medio Oriente se intensifican a medida que Irán y Rusia fortalecen su cooperación estratégica, mientras Estados Unidos enfrenta críticas por su enfoque en las negociaciones y su postura militar en la región. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantuvo una reunión detallada con el presidente ruso, Vladimir Putin, en San Petersburgo, donde discutieron la guerra y la agresión de Estados Unidos e Israel, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán.
Araghchi informó a Putin sobre los esfuerzos diplomáticos, mediados por Pakistán, para lograr un alto el fuego y establecer la paz en el Golfo Pérsico, incluyendo el estrecho de Ormuz. Teherán está reevaluando su estrategia diplomática debido a lo que considera hábitos destructivos de Washington, como demandas irrazonables y cambios constantes de postura. Araghchi advirtió que Irán tomará una decisión sobre el proceso diplomático actual a la luz de estos factores.
Paralelamente, el presidente Donald Trump se reunió con sus principales asesores de seguridad nacional para discutir el estancamiento en las conversaciones con Irán, luego de cancelar abruptamente un viaje de enviados a Pakistán. La reunión se produce en un contexto de posibles reanudaciones de la campaña de bombardeos de EE.UU., aunque Trump ha mostrado cautela al respecto.
La situación se complica aún más con los enfrentamientos en Líbano entre Israel y Hezbollah, que ponen a prueba el frágil cese del fuego. Israel advierte que si el gobierno libanés no controla a Hezbollah, habrá consecuencias devastadoras. Mientras tanto, Bahréin ha revocado la ciudadanía a decenas de personas por simpatizar con Irán.
Expertos señalan que las posibilidades de un avance entre EE.UU. e Irán son bajas a menos que Washington cambie su postura. Goldman Sachs ha elevado sus previsiones de precios del petróleo debido a la inestabilidad en la región.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.










