A poco más de dos semanas para las elecciones presidenciales, la contienda en Perú se presenta reñida y con un panorama incierto. Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, aún lidera las preferencias, pero Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, la alcanza en intención de voto, dependiendo de quién sea su rival en la segunda vuelta el 7 de junio.
Una reciente encuesta de Ipsos, divulgada por el diario Perú21, revela un empate técnico entre Fujimori y Sánchez en un posible escenario de segunda vuelta entre ambos. Ambos candidatos registran un 38% de la intención de voto, lo que indica una competencia muy pareja. Sin embargo, un significativo 24% de los ciudadanos aún no ha definido su voto, lo que podría ser determinante en el resultado final. Dentro de este grupo indeciso, un 7% no especifica a qué candidato preferiría, mientras que un 17% se inclina por el voto en blanco o viciado.
La posibilidad de que Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, supere a Sánchez y acceda a la segunda vuelta introduce un nuevo escenario. En este caso, López Aliaga partiría con una ligera ventaja sobre Fujimori. La encuesta indica que López Aliaga obtendría el 34% de las preferencias frente al 31% de Fujimori. No obstante, el voto en blanco aumentaría considerablemente, alcanzando el 27%, mientras que solo un 8% de los encuestados manifiesta no saber por cuál de ellos votar.
El estudio de opinión también revela cambios en el antivoto hacia los candidatos. El rechazo hacia Keiko Fujimori ha disminuido, pasando de un 59% a principios de abril a un 48% a finales del mes. De manera similar, el antivoto hacia Rafael López Aliaga se ha reducido, de un 51% a un 45% en el mismo período.
En contraste, el antivoto hacia Roberto Sánchez ha aumentado. Mientras que el 2 de abril, un 39% de los ciudadanos indicaba que “definitivamente no votaría por él”, ahora esta cifra ha subido al 43%. Este incremento se da a pesar de una disminución en el porcentaje de ciudadanos que no lo conocen, que pasó del 30% al 5%.
La encuesta de Ipsos se realizó a nivel nacional los días 23 y 24 de abril de 2024, abarcando a 1.208 personas mayores de 18 años, de ambos sexos y niveles socioeconómicos, residentes en zonas urbanas y rurales de los 24 departamentos y la provincia constitucional del Callao. El estudio se llevó a cabo en 49 provincias, 64 localidades y 106 distritos del país.
La técnica empleada fue la de encuestas presenciales en hogares mediante dispositivos móviles, con un margen de error de ±2,8% y un nivel de confianza del 95%. El diseño de muestreo utilizó conglomerados estratificados, definiendo estratos por región geográfica y tipo de área (urbano/rural). En cada estrato se eligieron localidades y áreas aleatoriamente, iniciando el relevamiento mediante un muestreo sistemático de viviendas. Dentro de cada hogar, las personas entrevistadas fueron seleccionadas al azar aplicando cuotas por sexo y edad.
El resultado de la segunda vuelta se presenta como una incógnita, con la posibilidad de que el voto indeciso y el antivoto jueguen un papel crucial. La campaña final de los candidatos se centrará en convencer a este segmento de la población y en reducir el rechazo hacia sus figuras.
La encuesta de Ipsos proporciona una radiografía detallada del panorama electoral peruano a pocas semanas de la segunda vuelta. Los resultados muestran una competencia reñida y un electorado dividido, lo que augura una contienda electoral intensa y con un resultado incierto. La capacidad de los candidatos para movilizar a sus bases y persuadir a los indecisos será fundamental para determinar quién ocupará la presidencia del Perú en los próximos años.
El estudio también subraya la importancia de la información y el debate público en el proceso electoral. La reducción del desconocimiento sobre Roberto Sánchez, aunque acompañada de un aumento en el antivoto, sugiere que una mayor visibilidad y un mejor entendimiento de sus propuestas podrían influir en la decisión de los votantes.
En un contexto de polarización política y desconfianza en las instituciones, la segunda vuelta se presenta como un desafío para la democracia peruana. La participación ciudadana y el respeto a los resultados electorales serán esenciales para garantizar la legitimidad del proceso y la estabilidad del país.
La encuesta de Ipsos, financiada por Perú21, ofrece una valiosa herramienta para analizar el comportamiento del electorado peruano y comprender las dinámicas que están en juego en la contienda presidencial. Los resultados de este estudio serán seguidos de cerca por los candidatos, los partidos políticos y la opinión pública en general, a medida que se acerca el día de la segunda vuelta.


