Ante el encarecimiento de los materiales de construcción en Estados Unidos, un número creciente de propietarios y constructores están recurriendo a proveedores chinos para sus proyectos de renovación y construcción de viviendas. Gennadiy Tsygan, un ingeniero de Baltimore, es un ejemplo de esta tendencia, habiendo importado casi todos los elementos y acabados de su nueva casa directamente desde China, ahorrando, según sus estimaciones, hasta 100.000 dólares.
El precio de los materiales de construcción en EE.UU. ha aumentado un 3% interanual, según la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas, con un 27% de dichos materiales provenientes de China en 2023. Esta situación ha impulsado a algunos a evitar intermediarios como Home Depot y contratistas locales, buscando precios más competitivos directamente en fábricas chinas. La tendencia se refleja en redes sociales, donde propietarios comparten sus experiencias y listas de proveedores, e incluso fabricantes chinos se anuncian directamente a potenciales clientes.
Sin embargo, importar desde China no está exento de desafíos. Los aranceles fluctuantes, los costos de envío (Tsygan pagó un promedio de 13.000 dólares por contenedor), las barreras idiomáticas y los retrasos en las entregas son algunos de los obstáculos que enfrentan quienes optan por esta vía. Además, la adaptación de los materiales y la necesidad de mano de obra especializada para su instalación pueden generar costos adicionales.
Robert Dietz, economista jefe de la NAHB, señala que materiales como las molduras y remates metálicos han aumentado un 45% interanual, encareciendo las ventanas. Will Mueller, constructor de Tsygan, confirma que los materiales representan dos tercios del costo total de una vivienda a medida. A pesar de las complicaciones, Tsygan destaca que pudo acceder a características y diseños que eran inasequibles o no disponibles en el mercado estadounidense.
La importación directa desde China se presenta como una alternativa atractiva, especialmente para aquellos dispuestos a invertir tiempo en la investigación y gestión del proceso. Sin embargo, requiere una planificación cuidadosa y la aceptación de posibles riesgos y retrasos. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.










