La confianza del consumidor estadounidense se mantiene en niveles históricamente bajos en abril, según la lectura final del índice de la Universidad de Michigan, situándose en 49,8. Si bien representa una ligera mejora respecto al informe preliminar de principios de mes, sigue siendo el nivel más bajo desde 1952, cuando comenzaron los registros. Joanne Hsu, directora de las Encuestas de Consumidores de la universidad, señaló que la confianza recuperó una porción modesta de sus pérdidas iniciales tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas y una leve disminución en los precios de la gasolina.
Sin embargo, el conflicto en Medio Oriente continúa generando incertidumbre económica a nivel global, impactando directamente en los bolsillos de los estadounidenses. Los precios de la gasolina han aumentado significativamente, contribuyendo a un repunte de la inflación y generando preocupación sobre la estabilidad financiera personal.
El estudio revela que las finanzas personales actuales de los consumidores empeoraron un 9% en abril, y casi la mitad de los encuestados expresaron que los altos precios están erosionando su nivel de vida. Las expectativas de inflación a un año se dispararon, alcanzando el 4,7% en abril, un aumento considerable desde el 3,8% registrado en marzo. Este es el mayor salto mensual desde abril de 2025, coincidiendo con el anuncio de aranceles elevados por parte del entonces presidente Donald Trump.
Esta situación se produce en un contexto de ya elevado costo de vida, resultado del repunte inflacionario post-pandemia y años de precios en constante aumento. La confianza del consumidor se mantiene apenas por debajo de los niveles observados en junio de 2022, cuando la inflación alcanzó su punto máximo en cuatro décadas. La combinación de factores sugiere que la preocupación económica persiste entre los estadounidenses.
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