El oficialismo se vio sacudido por un tenso cruce de declaraciones entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la diputada de La Libertad Avanza, Sabrina Ajmechet, a raíz de antiguos tuits de la legisladora sobre la soberanía de las Islas Malvinas. La disputa, que se desató en la red social X, escaló rápidamente con acusaciones de traición a la patria y cuestionamientos a la lealtad al gobierno de Javier Milei.
El origen del conflicto se remonta a un posteo de 2012 republicado recientemente, en el que Ajmechet afirmaba: Las Malvinas no son ni nunca fueron argentinas . Ante esta publicación, Villarruel calificó a la diputada como una verg enza , desatando una furiosa respuesta por parte de Ajmechet.
La diputada libertaria contraatacó acusando a Villarruel de ser una traidora y de trabajar para que el gobierno fracase . En una extensa publicación en X, Ajmechet argumentó que la vicepresidenta está en contra de su propio gobierno y que sus acciones son vergonzosas . Es una verg enza que la vicepresidente de un país ataque a una diputada oficialista. Vamos a ser aún más claros: es una verg enza que una vicepresidente esté en contra de su gobierno , escribió.
Ajmechet defendió su postura argumentando que sus tuits de hace una década fueron sacados maliciosamente de contexto y que ha sido objeto de fakes y mentiras debido a las causas que defiende. Subrayó que, durante sus casi cinco años como diputada, no pudieron encontrar jamás en mi vida política un solo hecho o una sola declaración en contra de la causa Malvinas . También recordó que ha sido denunciada penalmente en tres ocasiones acusada de traición a la patria , denuncias que no prosperaron.
La diputada criticó lo que denominó chauvinismo kirchnerista y de la derecha rancia y su utilización política de la cuestión Malvinas, argumentando que su enfoque es diferente. Defendió la estrategia exterior del gobierno de Milei, señalando que el acercamiento a Estados Unidos e Israel, y la alineación con los valores occidentales, podrían abrir conversaciones y posibilidades inéditas y extraordinarias para la recuperación de las islas.
En un tono desafiante, Ajmechet respondió a las críticas personales y cuestionamientos a su identidad, afirmando que no le afectan los ataques. Díganme antipatria, anti argentina. Díganme que me vuelva a mi país, refiriéndose a Israel. Digan lo que quieran porque lo único importante es que soy una Argentina judía , expresó.
Villarruel no tardó en responder, republicando otro tuit de Ajmechet de 2012 en el que la diputada preguntaba cuáles eran los requisitos para mudarse permanentemente a Londres. La vicepresidenta sentenció que nadie escribiría algo así si no fuera pro inglés y acusó a Ajmechet de servir a los intereses de Inglaterra.
La disputa continuó con Villarruel acusando a Ajmechet de traicionar a la patria y a los argentinos , basándose en sus publicaciones y en su supuesta defensa de intereses extranjeros. La vicepresidenta insistió en que su única bandera es la Argentina y que su único interés son los argentinos.
La diputada Lilia Lemoine, también de La Libertad Avanza y en conflicto con Villarruel, se sumó a la polémica, defendiendo a Ajmechet y sugiriendo que las denuncias en su contra son motivadas por su origen judío. Que te hayan denunciado falsamente 3 veces por lo mismo deja al descubierto que lo que les molesta de vos es que sos judía. Para mí está clarísimo , escribió Lemoine en X.
Villarruel respondió a las acusaciones de antisemitismo, afirmando que su única preocupación es la Argentina y que sus críticas a Ajmechet se basan en su supuesta defensa de los intereses de Inglaterra e Israel. Yo me refería a que esta señora sirve a Inglaterra, pero si ellos quieren agregar a Israel se les aplica igual. Mi única bandera es la Argentina y mi único interés es la Argentina y los argentinos. Todo lo demás viene después , escribió.
El cruce se produce en un contexto de debate sobre la política exterior del gobierno de Milei y su acercamiento a Estados Unidos e Israel, así como de especulaciones sobre un posible cambio en la posición de Estados Unidos respecto a la disputa por las Islas Malvinas, según informó la agencia Reuters. La tensión entre Villarruel y Ajmechet expone las divisiones internas dentro del oficialismo y plantea interrogantes sobre la estrategia del gobierno en relación con la cuestión Malvinas y su política exterior en general. La discusión, lejos de calmarse, parece haber abierto una nueva grieta en el seno del gobierno, con acusaciones cruzadas que podrían tener consecuencias a largo plazo.











