Las negociaciones de paz en Islamabad se encuentran en un punto muerto este sábado, con Irán descartando un encuentro directo con los enviados estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien se encuentra en Pakistán, comunicó que sus observaciones se transmitirán a través de las autoridades pakistaníes, desestimando las expectativas de un diálogo bilateral inmediato. Esta postura ha llevado al presidente Donald Trump a cancelar el viaje de su delegación a Islamabad.
Araqchi, tras calificar su visita a Pakistán como “muy fructífera”, presentó un “marco viable” para poner fin a la guerra con Estados Unidos, aunque expresó dudas sobre la seriedad de Washington con respecto a la diplomacia. Transmitió además al jefe del Ejército pakistaní las demandas de Irán y sus reservas sobre las peticiones estadounidenses.
Paralelamente, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha ordenado a su ejército atacar “con contundencia” a la milicia libanesa Hezbolá, tras reportar el lanzamiento de proyectiles y un dron desde Líbano hacia territorio israelí, a pesar de la reciente ampliación de la tregua. Los ataques israelíes en el sur de Líbano han causado al menos seis muertes y diecisiete heridos, elevando el número total de víctimas a cerca de 2.500 en las últimas siete semanas.
La situación se complica aún más con la ola de detenciones en Irán, donde más de 250 personas han sido arrestadas acusadas de espionaje y otros delitos. Suiza, por su parte, ha reabierto su embajada en Teherán para retomar su papel de mediador entre Irán y EE.UU., mientras Egipto insta a Pakistán y Omán a colaborar para reanudar el diálogo entre las partes.
Las negociaciones se retoman en un clima de incertidumbre, con posiciones firmes y desconfianza mutua. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.

