Racing igualó 1-1 con Barracas Central en un partido correspondiente a la fecha 16 de la Zona B del Torneo Apertura 2026, un resultado que complica seriamente las aspiraciones de la Academia de avanzar a los playoffs. El encuentro, disputado en el Estadio Presidente Perón con arbitraje de Pablo Echavarría, dejó en evidencia las dificultades que atraviesa el equipo de Avellaneda en la presente temporada.
Con 20 unidades, Racing se ubica en la octava posición de la Zona B, mientras que Barracas Central lo sigue de cerca con 21 puntos. La paridad en la tabla de posiciones y la falta de margen de error en las últimas fechas convierten cada partido en una final anticipada. El empate de este viernes no solo suma un punto al casillero, sino que también expone las fragilidades de un equipo que dista mucho del rendimiento esperado.
El partido comenzó con un golpe temprano para Racing, ya que Adrián Fernández fue expulsado a los 5 minutos de juego. A pesar de jugar con un hombre menos durante gran parte del encuentro, la Academia logró adelantarse en el marcador gracias a un gol de Zaracho al minuto 29. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que Tobio igualó el resultado para Barracas Central, estableciendo el 1-1 definitivo.
El presente de Racing es preocupante. El equipo ha sumado apenas un punto en sus últimas tres presentaciones y ha caído hasta la décima posición de su grupo, quedando fuera de los puestos de clasificación a los playoffs. La irregularidad en el rendimiento y la falta de resultados han generado un clima de tensión en el plantel y han encendido las alarmas en la dirigencia.
El empate 1-1 frente a Aldosivi en la fecha anterior dejó sensaciones negativas y expuso el malestar interno. Tras ese encuentro, el entrenador Gustavo Costas protagonizó una conferencia de prensa atípica, en la que evitó responder preguntas y luego pidió disculpas públicamente. En sus declaraciones, Costas señaló que el principal déficit del equipo es la actitud dentro del campo de juego, una crítica que resonó fuerte en el vestuario.
Ante este panorama, Costas analiza una modificación táctica profunda de cara a los próximos compromisos. La idea es abandonar el esquema 4-3-3 para volver a un 3-4-3 que le dio resultados positivos en el pasado reciente. Este sistema fue clave durante su etapa más exitosa al frente del club, en la que logró conquistar la Copa Sudamericana 2024 y la Recopa Sudamericana 2025, dos títulos que marcaron un punto alto en su gestión.
El rival de este viernes, Barracas Central, llega en una situación más favorable. El Guapo viene de igualar sin goles frente a Belgrano, un resultado que le permitió mantenerse en la séptima posición y, por ahora, dentro de la zona de clasificación. El equipo ha mostrado una mayor regularidad a lo largo del torneo y buscará aprovechar el momento de dudas de su adversario.
Para Racing, el margen de error es mínimo. Una nueva caída podría dejarlo prácticamente sin chances de avanzar a la siguiente instancia, mientras que un triunfo le permitiría reengancharse en la pelea. En ese contexto, el encuentro adquiere un carácter decisivo, no solo por los puntos en juego, sino también por el impacto anímico que puede generar en el cierre de la fase regular. La presión es alta y el equipo necesita revertir la situación lo antes posible para evitar una temporada decepcionante. La afición espera una reacción inmediata y un cambio de actitud por parte de los jugadores, que deben demostrar su compromiso con la institución y luchar por los objetivos trazados. El futuro de Racing en el Torneo Apertura 2026 está en juego y cada partido es una oportunidad para cambiar el rumbo.











